El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha pronunciado este jueves en Davos un discurso agrio, en el cual, junto a la gratitud por el apoyo recibido, lanzó graves críticas a Europa, a la cual acusó de no actuar de manera adecuada. “A Europa le encanta debatir del futuro, pero elude tomar acción hoy, acción que define el tipo de futuro que tendremos. Ese es el problema”, dijo Zelenski, que anunció que los equipos ucranio y ruso tendrán su primera reunión trilateral con representantes estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos mañana y pasado.

Hace seis meses, en julio de 2025, de la última vez que se citaron oficialmente representantes del Gobierno ucranio y el ruso. Fue la tercera ronda de contactos iniciada en primavera en Estambul, bajo los auspicios del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. En estas tres citas entre los dos enemigos no pudo consensuarse un camino diplomático para terminar el conflicto pero sí se acordaron intercambios de prisioneros y de cadáveres de soldados.

El pasado noviembre dio inicio la negociación de un plan de paz liderado por la Casa Blanca. Steve Witkoff, el emisario para Rusia del presidente estadounidense, Donald Trump, ha mediado desde entonces entre Moscú y Kiev, pero sin conseguir organizar un encuentro trilateral.

La cita en los Emiratos Árabes sería la primera en la que se reunirán las tres partes. Se desconoce si los aliados europeos de Ucrania tendrán algún tipo de participación. Estados Unidos intentó en marzo de 2025 celebrar una conferencia conjunta con rusos y ucranios en Arabia Saudí, pero Kiev finalmente optó por no participar.

La situación de Ucrania respecto a aquel mes de marzo ha empeorado de forma sustancial. Rusia ha conseguido en el último año en el frente de guerra sus mayores avances desde 2022, el primer año de la invasión. El nuevo ministro de Defensa, Mijailo Fedórov, reconoció la semana pasada en el Parlamento que su principal reto es conseguir movilizar a dos millones de hombres en edad de servicio militar que se esconden para evitar ser alistados. Fedórov confirmó que las deserciones en el ejército ascienden a 200.000 soldados, un 20% del total de la tropa. Esto representa el doble de casos que hace un año.

El ámbito en el que la situación es más grave para Ucrania es la crisis energética. Rusia ha destruido la red energética del país y millones de ciudadanos sobreviven este invierno sin luz, ni agua, ni calefacción. Las temperaturas oscilan alrededor de los -15ºC. La situación es particularmente dramática en Kiev, la capital, donde la mayoría de la ciudad no tiene servicios básicos. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, reveló el miércoles que 600.000 personas abandonaron la ciudad en enero, un 20% de la población.

Zelenski y sus ministros repiten en los últimos días que la guerra puede terminar en 2026. El presidente también insistía en 2025 en que el conflicto podía terminar ese año. Acuciado por Trump, que quiere lograr una victoria diplomática a costa de obligar a Ucrania a concesiones dolorosas, pero también por el cansancio de su población, Zelenski pone toda la carne en el asador en el proceso de paz del líder estadounidense. El principal escollo, según critica Trump, es que el líder ucranio se niega a retirar a sus tropas de la provincia de Donetsk. El ejército ucranio solo controla actualmente un tercio de esta región, el resto ha sido ocupado por el invasor.

Una encuesta de este enero del Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KIIS) asegura que el 54% de los ucranios son contrarios a ceder territorios a Rusia. La misma encuesta publicada en el primer año de la guerra arrojaba que un 86% de los ucranios se oponen a concesiones territoriales.

Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, tenían previsto reunirse este jueves en Moscú con el presidente ruso, Vladímir Putin. Su último encuentro con el líder ruso fue el pasado diciembre como parte de los intentos estadounidenses de sellar un acuerdo de paz. El jefe de las Fuerzas Armadas Ucranias, Oleksandr Sirski, afirmó el pasado domingo en el medio LB que, según sus análisis militares, “no hay señales de que Rusia quiera negociar la paz”.

Sirski criticó este jueves en una reunión con representantes de la OTAN que los aliados de Ucrania no están ayudando lo suficiente en armamento antiaéreo: “Sufrimos un significativo déficit en defensas antiaéreas y no estamos protegiendo como es debido a la población civil y las infraestructuras civiles”. Zelenski apuntó a principios de enero que era particularmente grave la escasez de misiles estadounidenses Patriot y noruegos NASAMS.

El armamento estadounidense que llega a Ucrania debe ser primero adquirido a Washington por los socios europeos. Ucrania ha perdido un 30% del arsenal internacional que recibía debido a la decisión de Trump de no ayudar directamente al país invadido. Rusia está aprovechando esta debilidad para congelar a la población ucrania.

Carga contra Europa

El mandatario ucranio agradeció el apoyo europeo y alabó medidas como la congelación indefinida de fondos rusos, pero criticó una posición que consideró demasiado pasiva. “Seamos honestos, Europa debe hacer más. Para que las sanciones bloqueen a los enemigos de forma tan eficaz como las estadounidenses”, dijo Zelenski, que también recalcó que, de no ser por Trump, los europeos no habrían elevado sus objetivos de gasto militar al 5% del PIB.

“En vez de tomar el liderazgo en defender la libertad en el mundo, especialmente mientras el foco de EE UU se desplaza hacia otro lugar, Europa parece perdida en el intento de convencer al presidente de EE UU de cambiar”, dijo el líder ucranio, que también manifestó su decepción por la falta de acción decisiva en el apoyo a los movimientos que, en países como Bielorrusia o Irán, se han activado para derrocar a regímenes autoritarios sufriendo durísimas represiones. La falta de progreso en el establecimiento de un tribunal especial internacional para los crímenes cometidos por Rusia fue otra de sus quejas.

“Es cierto, se celebran muchas reuniones, pero Europa todavía no ha llegado al punto de tener una sede para un tribunal con personal y trabajo real dentro. ¿Qué es lo que falta, tiempo o voluntad política? Demasiado a menudo en Europa hay otras cosas más urgentes que la justicia», dijo Zelenski.

Las críticas del líder se producen pocas semanas después de que los socios europeos acordaran un préstamo por valor de 90.000 millones de euros a Ucrania financiado con la emisión de eurobonos y en medio de un notable aumento del gasto militar y también de un avance de las capacidades de producción de armamento.

El líder ucranio pronunció su discurso después de un encuentro con el presidente de EE UU, que Trump calificó de “muy bueno”. Zelenski recalcó que el documento acerca de las garantías de seguridad para Ucrania está listo, y que el asunto pendiente más espinoso es el territorial.

La crisis de Ucrania ha quedado en las últimas semanas en la sombra debido a las convulsiones relacionadas con Groenlandia, un episodio que ha tensado las relaciones entre EE UU y Europa, repercutiendo en otros asuntos como la negociación de Ucrania.

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