El temporal Kristin, que ha atravesado la península Ibérica en las últimas horas, se ha alejado ya de Portugal pero deja tras de sí muchas escenas de destrucción y dolor. Seis personas han fallecido por el impacto de árboles derribados o estructuras de edificios, y al menos una pereció arrastrada en el interior de su coche por la riada de un cauce desbordado. Todas las víctimas se registraron en el centro y el oeste del país, las zonas más castigadas por la tempestad. El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera llegó a registrar en una de sus estaciones en el distrito de Coimbra rachas de viento de 209 kilómetros por hora.
Aunque la situación ha mejorado en las últimas horas, alrededor de 450.000 personas seguían este jueves sin electricidad debido a la destrucción de instalaciones de la red de transporte energético. La mayoría de los afectados (unos 300.000) pertenecen al distrito de Leiria, uno de los visitados este jueves por el primer ministro, Luís Montenegro, que suspendió sus visitas oficiales a Croacia y Andorra previstas para los próximos días. “A pesar de que lo peor ya ha pasado, estamos anticipando problemas que serán inevitables en los próximos días, como crecidas de agua e inundaciones”, señaló, después de agradecer la labor de los equipos de emergencia. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, conversó con el primer ministro luso para expresarle su solidaridad y ofrecerle apoyo financiero.
El Gobierno decidió declarar el estado de calamidad en las 60 poblaciones más dañadas, que se mantendrá hasta el próximo domingo. También el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, anunció que visitaría las localidades más perjudicadas, y los dos aspirantes a sustituirle en las elecciones del próximo 8 de febrero, António José Seguro y André Ventura, han visitado algunos puntos afectados para mostrar su solidaridad con los vecinos.
Seguro acudió sin prensa la noche del miércoles a Leiria, zona cero del temporal, mientras que Ventura tenía previsto hacerlo este jueves dentro de sus actos de campaña para la segunda vuelta de las presidenciales.

Según Redes Energéticas Nacionales (REN), la borrasca Kristin derribó 61 postes de alta tensión y bloqueó la actividad de 774 kilómetros de líneas de alta tensión, el 7% de la red de transporte de electricidad. El restablecimiento de todos ellos tardará todavía varias jornadas. La empresa considera que ha sido el temporal con consecuencias más graves que han sufrido. En 2009, tras un fenómeno semejante, cayeron 25 torres de alta tensión.
Algunas localidades han sufrido daños en todos sus edificios y, en otras como Figueiró dos Vinhos, a dos horas en coche de Lisboa, la situación es dramática. El alcalde, Carlos Lopes, que tuvo que conversar con la agencia Lusa a través del teléfono por satélite de los bomberos municipales, explicó que carecen de energía y comunicaciones y que el suministro de agua solo puede garantizarse para las próximas 12 horas. “Estamos totalmente aislados y necesitamos mucho la solidaridad del Gobierno”, reclamó.
La circulación ferroviaria se ha visto también alterada y ha obligado a suspender varias líneas, incluida la que une Lisboa y Oporto, las dos principales ciudades del país. La caída de árboles y de estructuras, así como las inundaciones por la crecida de cursos de agua, han provocado la mayoría de las incidencias atendidas por la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil. Hasta este jueves se habían registrado más de 5.600 incidencias relacionadas con la borrasca.
