El saludo es simple, casi tímido. Pero detrás de esa calma hay un tenista que viene sacudiendo silenciosamente el circuito. “Muy contento de estar acá, muchas gracias por la invitación”, dice Dani Vallejo apenas arranca la charla. No es una frase hecha: el momento que vive lo respalda. El tenis paraguayo vuelve a tener un nombre propio que invita a ilusionarse.

El cierre de 2025 y el comienzo de 2026 marcaron un punto de inflexión en su carrera. Estuvo a un paso de ingresar al cuadro principal del Australian Open, lo que hubiese significado su debut en un Grand Slam. Lejos de frustrarse, ese golpe se transformó en impulso. Dos títulos Challenger consecutivos llegaron casi como una confirmación de que el camino elegido era el correcto.

“Arranqué el año con una racha muy victoriosa. Eso me posicionó en mi mejor ranking histórico, el 101 (esta semana). Estoy muy feliz por cómo se están dando las cosas”, cuenta.

Nada de esto es casualidad. A mitad de 2025, Vallejo tomó una decisión clave: cambiar de entrenador y de equipo de trabajo. El impacto fue inmediato y profundo.

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“Influyó en todo. Fue el verdadero cambio que hice en mi juego. Hoy me siento mucho más ordenado, más consolidado. Siento que puedo hacer de todo en la cancha”, explica.

Los resultados acompañaron, pero más importante aún fue la sensación de control, de entender los partidos y su propio tenis.

En ese proceso, el aspecto mental tuvo un peso determinante. “El tenis es muy completo. Tenés que estar bien técnica, física y mentalmente. Cuando arranqué con este nuevo equipo estaba mal en los tres aspectos. Hoy creo que estoy bastante bien en todos”, reflexiona. Reconoce que todavía tiene un techo alto, pero también que ahora está preparado para ir a buscarlo.

El ranking, inevitablemente, aparece en la conversación. La proyección lo deja bien posicionado para ingresar directamente a Roland Garros. ¿Presión o tranquilidad?

“Un poco de las dos cosas. Me tranquiliza saber que tengo varios torneos para seguir sumando y pocos puntos por defender. Pero también sé que no termina ahí, que hay que seguir trabajando”, responde con madurez.

Si el circuito le dio confianza, la Copa Davis terminó de consolidar su rol protagónico. Jugar en casa, sentir el empuje del público y liderar al equipo fue una experiencia especial.

Paraguay dio un paso histórico al meterse en el Grupo Mundial 1 y Vallejo fue determinante. No cedió sets y destacó el valor del dobles, el punto bisagra de la serie. “Ese fue el partido más duro. Ahí se decidió todo”, recuerda.

También hubo espacio para mirar al futuro del equipo. Dani valoró el crecimiento de Santino Núñez, su empuje anímico y el potencial que todavía tiene por desarrollar. “Es joven, le falta madurar, pero tiene condiciones. Ojalá en unos años pueda ser un número dos consolidado”, proyecta.

Pensando en lo que viene, la exigencia será máxima. En este nivel, Vallejo sabe que muchas veces deberá asumir los tres puntos de la serie. “Es muy estresante. Ganar singles, jugar el dobles y después enfrentar al número uno del otro país. La exigencia es al límite”, admite.

Aun así, no esquiva el desafío. Sueña con un rival atractivo, con un estadio lleno y con partidos que acerquen a la gente al tenis. Brasil aparece como ese deseo, con la ilusión de enfrentar a João Fonseca y regalar un espectáculo que trascienda el resultado.

Finalmente, el rival será Perú, por lo que Paraguay estará presente en Lima en setiembre para la definición.

En lo inmediato, el calendario no da respiro. Río de Janeiro será su primera experiencia real en un ATP 500, antes de seguir la gira sudamericana. “Vengo en un momento muy bueno. Quiero disfrutar y que sea el comienzo de una buena gira”, afirma.

Lastimosamente cayó en el qualy frente al local Thiago Monteiro por 2-0, pero se mantiene expectante de otros torneos para seguir creciendo.

Antes de despedirse, deja un mensaje que resume su presente y su rol emergente. Agradece el apoyo, celebra que más gente vuelva a mirar el tenis y entiende la responsabilidad que eso implica. “Es un deporte muy lindo, que se había olvidado un poco. Si puedo ser un referente y motivar a otros a empezar, es algo muy especial”.

Dani Vallejo ya no es solo una promesa. Es presente, liderazgo e ilusión. Y, sobre todo, la mejor raqueta del país en un momento donde el tenis paraguayo vuelve a creer.

Últimos título de Dani Vallejo

2026

Challenger 100 de Concepción (Chile)

Challenger 75 de Itajaí (Brasil)

2025

Challenger 75 de Guayaquil (Ecuador)

Challenger 75 de Curitiba (Brasil)

M25 Londrina (Brasil)

M25 Mar del Plata (Argentina)

M25 Punta del Este (Uruguay)

2024

Challenger 75 São Leopoldo (Brasil)

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