10 de marzo de 2026 – 19:37

Más livianos, más eléctricos y con un sistema de adelantamiento revolucionario: la Fórmula 1 presentó las reglas que cambiarán el deporte en 2026. Con motores que dividen su potencia al 50% entre combustión y electricidad, y el adiós definitivo al DRS tradicional, la categoría reina apuesta por monoplazas más ágiles y una batalla estratégica sin precedentes en la pista.

La Fórmula 1 hizo su transformación más profunda en décadas. A partir de 2026, no solo busca ser más sostenible, sino recuperar la esencia de los autos ágiles y potentes que definieron su historia, pero con tecnología del futuro. Los pilares de este cambio son dos: una unidad de potencia equilibrada y una aerodinámica que jubila al tradicional DRS.

El corazón de la bestia: El motor 50/50

El cambio más radical ocurre bajo el capó. La FIA ha rediseñado las unidades de potencia para que la dependencia eléctrica sea masiva. Actualmente, el motor de combustión interna (ICE) domina la entrega de potencia, pero en 2026 el reparto será equitativo:

  • Potencia térmica: El motor de combustión bajará de los 550 kW actuales a 400 kW.
  • Potencia eléctrica: Las baterías darán un salto espectacular, pasando de 120 kW a 350 kW.

Este esquema “mitad y mitad” supone un incremento de casi el 300% en la potencia eléctrica. Además, estos motores rugirán con combustible 100% sostenible, eliminando la huella de carbono fósil sin perder el sonido característico que exigen los fanáticos.

La muerte del DRS y la llegada del “Manual Override”

Uno de los términos que más escucharemos es el “Manual Override”. Durante años, el DRS (sistema de reducción de arrastre) fue la herramienta principal para adelantar. En 2026, este sistema dejará paso a una gestión de energía mucho más estratégica, similar al Attack Mode de la Fórmula E.

El piloto que persiga a otro podrá activar un extra de potencia eléctrica (esos 350 kW de la batería) para intentar el sobrepaso, mientras que el auto de adelante tendrá limitada su energía en ciertos puntos. Ya no será solo una cuestión de abrir un flap en el alerón, sino de gestión inteligente de la batería en tiempo real.

Autos más “flacos” y ligeros

La queja constante de los pilotos sobre el excesivo tamaño y peso de los autos actuales ha sido escuchada. Los monoplazas de 2026 serán:

  • Más livianos: El peso mínimo baja de 798 kg a 768 kg.
  • Más compactos: La anchura se reduce de 2 metros a 1,90 metros y la longitud se acorta en 20 centímetros (de 3,6 a 3,4 metros).
  • Neumáticos ajustados: Serán más estrechos (280 mm adelante y 365 mm atrás), lo que reducirá la resistencia al avance y mejorará la eficiencia.

Aerodinámica activa: el coche que se “encoge” en las rectas

Para compensar la menor potencia del motor de combustión, los autos contarán con aerodinámica activa. Los alerones delantero y trasero cambiarán de posición según el sector del circuito: una configuración de alta carga para las curvas y una de baja resistencia para volar en las rectas.

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