23 de febrero de 2026 – 20:13
Transportes, infraestructuras, pero también ambiente: los Juegos de Milán-Cortina han sido un verdadero laboratorio de pruebas para los Alpes franceses 2030, que además de los desafíos logísticos y organizativos debe solucionar sus problemas de gobernanza.
La presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, que afrontaba sus primeros Juegos en el cargo, aseguró que Milán-Cortina “superó todas las expectativas” pese al desafío que suponía organizar todas las pruebas en varias sedes repartidas en 22.000 km2.
“Estos Juegos han sido todo un éxito con una nueva forma de hacer las cosas, de manera más sostenible, de un modo que creo que mucha gente pensaba que quizá no seríamos capaces de lograr”, añadió el viernes. En la clausura del domingo señaló que Milán-Cortina inaugura “una nueva generación de Juegos de Invierno”.

“El modelo por ‘clusters’ ha quedado validado” , coincidió la presidenta del Comité Olímpico Francés (CNOSF), Amélie Oudéa-Castéra. “Italia ha gestionado bien, y tenemos que extraer lecciones para nosotros”, resumió por su parte la ministra de Deportes francesa, Marina Ferrari, a AFP.
Experiencia aún por mejorar
El abanderado francés Clément Noël dijo “no haber tenido la impresión de haber vivido una ceremonia”.
“Aquí prácticamente no hay espíritu olímpico. Se parece más a una simple (prueba de la) Copa del Mundo”, lamentó el esquiador suizo Marco Odermatt, secundado por la esquiadora italiana Sofia Goggia, según la cual “en la Copa del Mundo hay más gente”.
Muchos se sorprendieron al ver que el ambiente en Bormio, sede de las pruebas masculinas del esquí alpino (una de las disciplinas faro de los Juegos de Invierno), no era tan festivo como en los recintos donde se disputaba el esquí de fondo, el biatlón, el hockey sobre hielo o el patinaje de velocidad.
“Desde el punto de vista de la experiencia de los atletas, probablemente aún queda un poquito de margen de mejora” para que todos los deportistas se sientan partícipes del evento, sobre todo de la ceremonia inaugural, admitió Oudéa-Castéra.
Crisis en la organización
Uno de los problemas que está sufriendo el comité de organización de los Juegos 2030 es el de la salida de varios altos responsables. En diciembre dimitieron la directora de Operaciones y el director de Comunicación y en febrero lo hizo el presidente del Comité de Remuneraciones. El 11 de febrero, el comité organizador admitió “diferencias irreconciliables” entre su presidente Edgar Grospiron y su director general, Cyril Linette, lo que llevará a la salida de este, según fuentes consultadas por la AFP.
