El coronel retirado Felipe Mercado calificó como un “adefesio” y un “mamarracho” el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo para reformar la Caja Fiscal, al considerar que no soluciona el déficit del sistema previsional y perjudica tanto a los jubilados como al país.
Durante una entrevista con Radio Libre, Mercado sostuvo que la crisis de la Caja Fiscal no se origina en los jubilados ni en el nivel de aportes, sino en la falta histórica del aporte patronal del Estado y en la apropiación de fondos jubilatorios por parte del propio gobierno. Recordó que desde 1909 el Estado nunca realizó su contribución como empleador y que solo desde 2011 dejó de aportar más de US$ 4.300 millones al sistema.
El entrevistado también denunció que los fondos previsionales fueron utilizados en distintas coyunturas históricas —revoluciones, emergencias y conflictos bélicos— al no existir una caja diferenciada, lo que impidió la acumulación de reservas y convirtió al Estado en un “depositario infiel”.
Otro punto crítico señalado fue la baja rentabilidad de las inversiones realizadas desde 2003 por el Ministerio de Economía y Finanzas, que —según afirmó— promedian apenas un 6% anual y exponen a la Caja Fiscal a riesgos del sistema financiero nacional.
Mercado advirtió además que el proyecto oficial viola el artículo 103 de la Constitución Nacional, que establece que la administración del sistema previsional debe estar a cargo de un ente autárquico integrado por aportantes y jubilados, y no por el Estado. Aclaró que el control sí corresponde a organismos públicos, pero no la administración directa de los fondos.
En ese contexto, rechazó los argumentos oficiales que atribuyen el déficit a jubilaciones tempranas o a la equiparación de haberes con los activos, recordando que este derecho está consagrado constitucionalmente para todos los jubilados del sector público.
Según explicó, actualmente los funcionarios públicos aportan el 16% de sus ingresos —uno de los porcentajes más altos a nivel internacional— mientras que el Estado aporta 0% como empleador. Aseguró que con un aporte patronal del 12% y una gestión profesional y transparente, la Caja Fiscal podría equilibrarse sin recurrir al Presupuesto General de la Nación.
Finalmente, propuso la creación de un ente autárquico con autoridades seleccionadas mediante criterios de idoneidad ética, técnica y académica, evaluadas por instituciones independientes, como la Universidad Nacional, para garantizar una administración honesta y eficiente. “El único responsable del déficit de la Caja Fiscal es el Ministerio de Economía”, concluyó.
