07 de enero de 2026 – 12:37
Víctor Mendoza, presidente de la Cámara de Alimentación Escolar del Paraguay (CAEP), confirmó que a raíz de la deuda de US$ 110 millones que tiene el Estado con las empresas proveedoras de la alimentación escolar del programa estrella del gobierno de Santiago Peña, Hambre Cero, se vieron obligados a contraer préstamos para pagar salarios y aguinaldos. Lo llamativo es que se mantiene una deuda cuando los fondos están blindados y está en riesgo la provisión.
La deuda que mantiene actualmente el Estado paraguayo con las empresas proveedoras de la alimentación escolar dentro del programa “Hambre Cero” es de US$ 110 millones, siendo de US$ 75 millones la deuda de 15 gobernaciones y de US$ 35 millones del Ministerio de Desarrollo Social (MDS) que administra Asunción, Central y Presidente Hayes.
Esto pone en riesgo la provisión de la alimentación escolar de 1.000.000 de estudiantes y perjudica a cerca de 30.000 empleos directos, además de 150.000 empleos indirectos de la cadena logística de suministros, productores nacionales de la agricultura familiar campesina, como también a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
Según Víctor Mendoza, presidente de CAEP, el gobierno de Santiago Peña se comprometió en cumplir el pago total de la deuda antes del inicio de clase, el 23 de febrero.
“Nosotros elegimos confiar. También habían prometido saldar el 50% de la deuda. Esto ocurrió en el MDS, no así en las gobernaciones, entonces seguimos confiando que el Gobierno va a cumplir su palabra. Según el reportaje que le hicieron algunos periodistas al presidente Peña, este año (2025) hubo gastos extraordinarios como la compra de los Tucano, los juegos, supongo que el Rally Mundial también, entonces estos factores fueron los que desequilibran el fondeo”, refirió.
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Riesgo en la provisión de alimentos
Mendoza insistió en que no se puede sostener tanto tiempo de deuda, por lo que su postura es clarísima: no iniciar la provisión de la alimentación escolar con el comienzo de clases si no se honra el 100% de las deudas, pero dicha decisión deben tomarla entre todas las cámaras.
“Somos 28 empresas y consorcios que estamos involucrados dentro del programa. La mayoría de ellas no podrán aguantar el fondeo o llegan al tope de su endeudamiento. Entonces, no podrán aguantar mucho tiempo, calculo que 15 días máximo es lo que se podría aguantar, pero algunas ya no están en condiciones de aguantar. Muchos volvimos a hacer préstamos para honrar los salarios de noviembre y los aguinaldos correspondientes. Estamos al tope de las líneas de crédito de todas las empresas”, indicó.
El programa Hambre Cero mantiene un presupuesto de US$ 380 millones al año, los cuales por ley están blindados; sin embargo, existe una deuda de US$ 110 millones, lo que representa casi el 28%.
Mendoza lamentó que en la práctica el retraso del pago sea de hasta cuatro meses, cuando debería ser de un máximo de 15 días, al estar blindados los fondos para el pago a los proveedores.
