La Policía suiza ha anunciado este domingo que ha identificado los cuerpos de otros 16 fallecidos en el incendio del día de Año Nuevo en un bar de la estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón suizo de Valais, que dejó 40 muertos y 119 heridos. El sábado se anunció la identificación de otras ocho personas, así que en total son 24 los fallecidos identificados de momento. De ese total, 11 de ellos menores. Además, seis de los identificados son extranjeros.
De las 16 víctimas anunciadas este domingo, una decena son suizos (seis menores de entre 14 y 17 años) y seis son extranjeros: un francés de 39 años, tres italianos de 16 años, un ciudadano rumano y otro turco. Los trabajos de identificación de los fallecidos comenzaron el mismo día de Año Nuevo, con el objetivo de poder entregar los cuerpos a sus familias lo antes posible.

La iglesia de Crans ha celebrado este domingo una multitudinaria misa en homenaje a las víctimas del incendio. La han seguido unas 300 personas en su interior, y más de un millar desde el exterior, entre ellos los bomberos, policías y equipos de emergencias que participaron en el rescate. Después, una marcha silenciosa ha recorrido los 300 metros que hay hasta llegar frente al bar donde tuvo lugar el incendio, donde desde hace días la gente deja flores y velas en homenaje a las víctimas. El próximo 9 de enero se ha decretado día de luto nacional. De los 119 heridos aquella noche, 80 están en estado crítico por quemaduras graves y están ingresados en hospitales en Suiza, pero también en centros sanitarios de Alemania, Italia y Francia.
En paralelo sigue la investigación para averiguar si el local, regentado por una pareja de franceses, cumplía con la normativa de prevención de incendios. El sábado, las autoridades anunciaron la apertura de una causa penal contra ambos por “homicidio por negligencia y lesiones e incendio por negligencia”. Los investigadores se centran sobre todo en el material inflamable del techo del bar Le Constellation, que prendió rápidamente al contacto con una bengala colocada sobre una botella de champán durante la fiesta de Nochevieja.
