El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha analizado los últimos movimientos diplomáticos y bélicos de Estados Unidos en el tradicional discurso ante los embajadores franceses celebrado este jueves en el Palacio del Elíseo. El jefe del Estado francés, en una alocución centrada en los últimos acontecimientos, ha advertido de que Washington “se está alejando progresivamente de algunos aliados y se desentiende de las reglas internacionales”.
Macron, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, se hubiera burlado de él y hubiese ridiculizado a otros países de la UE, a quienes acusó de plegarse servilmente a sus peticiones, aludió también a “una agresividad neocolonial” cada vez más presente en las relaciones diplomáticas que representa “una mala situación”. “Las instancias del multilateralismo funcionan cada vez peor. Evolucionamos en un mundo de grandes potencias, con una verdadera tentación de repartirse el mundo”, afirmó el presidente francés.
Las palabras de Macron llegan menos de una semana después de que EE UU atacara Caracas (Venezuela) y capturara al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa. Las declaraciones del presidente francés llegan también después de que el Gobierno de Trump haya insistido en una posible anexión de Groenlandia. “Estamos en un momento muy difícil”, ha reconocido Macron, “se impone la ley del más fuerte, pero en el fondo hay que decir que somos más fuertes de lo que el mundo cree”. Macron consideró en su discurso que “hay que defender la influencia europea con multilateralismo sin convertirse en una potencia impotente”.
Macron, que siempre ha mantenido una relación tirante con Trump, empeñado en humillarle en cada encuentro público, lleva defendiendo meses un progresivo proceso de autonomía de la UE respecto a EE UU. En su discurso, recordó algunos de los motivos, como el hecho de que “la ley del más fuerte intente imponerse y las reglas de ayer estén cada vez más debilitadas”. “Seguimos teniendo potencias de desestabilización”, dijo también citando a Rusia e Irán y evocando “las injerencias informativas”.
Macron quiso ser optimista y recordó los logros de Francia y de sus aliados en materia de defensa, de financiación de la ayuda a Ucrania. Recordó que prácticamente toda esa ayuda procede de la llamada coalición de voluntarios. Y advirtió de que Francia rechaza el “nuevo colonialismo y el nuevo imperialismo” tanto como “la vasallización y el derrotismo”. “Queremos ser socios fuertes, hacer el máximo de lo que podamos. Pero cuando nos comprometemos, estamos ahí”, concluyó el inquilino del Elíseo.
