Para llegar al palacio del Gobierno de Bagdad —donde el primer ministro iraquí, Mohammed Shiaa al Sudani, recibe este lunes a EL PAÍS— hay que adentrarse en la llamada zona verde, un pedazo de la capital amurallado por bloques de hormigón que da a la orilla occidental del Tigris y alberga sedes diplomáticas y gubernamentales, incluida la Embajada estadounidense, objetivo frecuente de ataques de milicias proiraníes.
En el cargo desde 2022, Al Sudani (Bagdad, 56 años) dirige un país que ha aplazado desde noviembre la formación de un nuevo gobierno debido al maremoto que sacude a la región con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta es la segunda entrevista que concede a un medio desde el comienzo de la ofensiva.
El Ejecutivo de Al Sudani busca una postura neutral y trata de evitar ser arrastrado a un conflicto regional que ya está lastrando su economía, dependiente de los ingresos del petróleo. Maniobra entre dos aliados confrontados: EE UU, con presencia militar en el país, e Irán, con el que Irak comparte vínculos históricos, comerciales, políticos y religiosos y 1.400 kilómetros de frontera. Un equilibrio cada vez más frágil conforme milicias afines y contrarias a Irán operan desde suelo iraquí en un cruce de misiles y drones al que se suman los de EE UU, Israel e Irán sellando el espacio aéreo de Irak.
Pregunta. En las últimas 24 horas se ha producido un ataque a bases militares sirias desde Irak y otro, de origen desconocido, a las iraquíes. ¿Cómo de lejos está Irak de ser engullido en la guerra?
Respuesta. Irak no quiere ser parte en esta guerra, que carece de cualquier base legal y supone una agresión contra un país soberano. Se ha atacado al liderazgo religioso y oficial [de Irán], ya que el líder supremo [Ali Jameneí] fue asesinado en una situación sin precedentes. Se trata de un peligroso indicador de la escalada y de la adopción de decisiones individuales fuera del marco del sistema internacional. Estamos en una región muy sensible que ya es escenario de una guerra internacional en la que participan más de 14 países. Son, desafortunadamente, decisiones individuales de acuerdo con los deseos y decisiones de una persona, [el primer ministro israelí, Benjamín] Netanyahu, cuyo Gobierno actúa de forma clara y sin ninguna disuasión fuera de la ley y de las convenciones y normas internacionales desde los eventos del 7 de octubre. Irak está en medio de esta región y se ha visto involucrado debido a las violaciones de su espacio aéreo, de forma diaria, por las autoridades de ocupación israelí y EE UU, ya que se está violando el espacio aéreo y se está atacando al vecino Irán. Esto nos ha creado un problema con el lado iraní, que a su vez también está violando el espacio aéreo iraquí y sus misiles están atravesando el espacio aéreo hacia Israel, además de algunos actos indirectos de represalia.
La Constitución en Irak no permite que el suelo iraquí sea usado como plataforma para atacar a los vecinos, y estamos tomando medidas legales y en el terreno. El Estado es el que decide sobre las decisiones de guerra y paz. Ninguna parte o grupo tiene derecho a infringir este derecho. La tecnología moderna hace que controlar tales actos sea difícil. Un simple dron utilizado para grabar vídeos puede equiparse con un pequeño artefacto explosivo, transformándolo en una bomba que puede lanzarse desde cualquier lugar, desde un coche o una carretera. Nuestras investigaciones y el trabajo de inteligencia continúan, y nuestras medidas son disuasorias contra cualquiera que lleve a cabo estos actos, ya sea contra países vecinos o contra Irak. El Gobierno está comprometido con proteger las misiones diplomáticas y las compañías occidentales, así como las propiedades públicas y privadas. Hemos detenido a varias personas pertenecientes a estos grupos y ahora están ante la justicia iraquí.
P. EE UU presiona a Bagdad para desarmar tanto a las facciones armadas iraquíes que atacan bases militares y objetivos estadounidenses en Irak y también a las Fuerzas de Movilización Popular (FMP). ¿Cuál es la posición de su Gobierno, dado que las FMP operan bajo su mando?
R. Tenemos que distinguir entre las FMP y las facciones [armadas]. Las FMP forman parte del aparato de seguridad, establecidas por la ley, y cumplen sus funciones bajo la autoridad del Estado y el liderazgo del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Han hecho sacrificios significativos en la guerra contra el Estado Islámico [2014-2016] y son una de las garantías más importantes de seguridad y estabilidad en Irak. En cuanto a las facciones [por los grupos armados respaldados por Irán que atacan a objetivos de EE UU en suelo iraquí] son grupos armados con una ideología y una doctrina, y mantienen una postura declarada contra cualquier presencia extranjera en Irak, además de su posición sobre la cuestión palestina. Estemos de acuerdo o no con ellos, la presencia de cualquier arma fuera de las instituciones del Estado representa un desafío para el Estado.
Por ello, nuestro Gobierno inició esfuerzos diplomáticos y de negociación con todas las fuerzas políticas, subrayando la importancia de poner fin a la presencia de cualquier arma fuera de las instituciones estatales. Hemos trabajado también para poner fin a la misión de la coalición internacional [liderada por tropas de EE UU] que está presente en Irak desde 2014 lo que ha sido uno de los logros más importantes del Gobierno en circunstancias muy complejas tras los acontecimientos del 7 de octubre y que se ha de completar en septiembre de 2026.
P. EE UU acaba de anunciar la creación de un Alto Comité de Coordinación con Irak un día después de la información de que un avión estadounidense mató a siete soldados iraquíes e hirió a otros 23 en la provincia de Ámbar. ¿Cómo está afectando la guerra a la alianza de Irak con EE UU?
R. Desafortunadamente, desde que la guerra empezó, se han sucedido agresiones contra las FMP, contra nuestro ejército y, recientemente, incluso contra la policía en la ciudad de Mosul. Ya contamos con 100 mártires y 200 heridos entre todos los ataques contra el pueblo iraquí y tenemos el pleno derecho de responder y de tomar todas las medidas para contrarrestar esta agresión. Atacan a nuestras fuerzas de seguridad bajo la justificación de que tienen conexiones con facciones armadas. Esta información es inexacta, y el comandante estadounidense dijo que investigarán eso porque parece que él recibió información inexacta. Es inaceptable; estamos hablando de almas, de personas. Nuestras fuerzas de seguridad tienen el derecho a la defensa propia como principio legal bajo la ONU. Contamos con este comité de coordinación para tomar medidas sobre cómo responder a la recopilación de inteligencia, la presencia de ciertos individuos o el almacenamiento de armas, y para impedir cualquier agresión contra nuestras fuerzas de seguridad. Hubo una violación de este acuerdo. Hoy habrá otra reunión para establecer un mecanismo realista para lograr este acuerdo.
P. Cuando dice que su ejército tiene derecho a defenderse, ¿quiere decir eso que abrirá fuego contra un caza estadounidense si les vuelven a atacar?
R. Los estadounidenses afirman desconocer algunos ataques, y eso es un problema. Es sentido común que las Fuerzas Armadas deban defenderse de agresiones desconocidas. No podemos quedarnos de brazos cruzados cuando tenemos mártires y heridos. En la base militar de Hannabiya, la clínica ha sido atacada, causando muertos, y en el ataque en Mosul, en un punto a pocos metros de una iglesia, resultaron muertos un brigadier y un policía. Estas son agresiones que rechazamos y tenemos derecho a defendernos.
P. ¿Cómo está afectando la guerra a la economía de Irak?
R. Irak es uno de los países más afectados por el cierre del comercio en el estrecho de Ormuz, porque nuestro presupuesto estatal depende de la exportación de petróleo, que se ha visto reducida en un 70% por la guerra. Estamos buscando alternativas, aunque eso nos proporcionará ingresos muy reducidos comparados con nuestra capacidad de producción. Estamos poniendo en marcha nuevas medidas para transportar el petróleo a través de camiones por carretera, activando el oleoducto ITP Irak-Turquía, por el que podemos exportar alrededor de 170.000 o 180.000 barriles diarios [Irak exportaba aproximadamente 3,4 millones de barriles diarios a través de sus terminales del sur en Basora vía Ormuz antes de la guerra].
P. Bagdad invitó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a la cumbre de la Liga Árabe que acogió el pasado noviembre. ¿Cómo describiría las relaciones con España y cuáles son las principales áreas de colaboración?
R. La relación iraquíespañola ha sido testigo durante mi Gobierno de un cambio de paradigma. He recibido al presidente del Gobierno español al inicio de mi mandato y también lo recibí de nuevo en la reunión de la cumbre árabe, y también visité España y me reuní con Su Majestad el Rey y el presidente. Consideramos a España como un socio estratégico. Ya hemos firmado un acuerdo de asociación estratégica con la UE y esperamos también firmar uno bilateral con España. Los ministerios de Exteriores de los dos países están trabajando para redactar este documento. Hemos recibido a compañías españolas que tienen una amplia experiencia en la ejecución de proyectos, y son bienvenidas a participar en varios ámbitos como el de la construcción. Irak mantiene una postura muy amistosa, tanto a nivel gubernamental como a nivel del pueblo, hacia España debido a su postura valiente contra la ocupación de Palestina y Líbano y, más recientemente, ante la agresiva guerra contra nuestro vecino Irán. Es algo que honra a nuestro querido amigo Pedro Sánchez.
