“Busco pajabro para tributo”, “¿Alguno me presta a su novia para humillarla y pajearme?” o “¿Alguien puede desnudarlas?” son ejemplos de mensajes sacados de grupos españoles de Telegram dedicados a desnudar o compartir fotos de mujeres corrientes o influencers con un número modesto de seguidores. Miles de usuarios comparten fotos o fantasías turbias con otros hombres en grupos que la aplicación de mensajería Telegram no modera, pero sí monetiza gracias a su sistema de suscripciones.

“La violencia digital se ejerce muy a menudo contra mujeres corrientes”, resume Silvia Semenzin, socióloga y especialista en violencia de género digital en la organización sin ánimo de lucro AI Forensics, que audita el comportamiento de las grandes tecnológicas. “Esta gente se reúne especialmente porque quiere masturbarse con contenido sexual de mujeres que a menudo conocen, y si no tienen fotos reales de ellas, las crean con IA”. En un informe publicado este miércoles, el equipo de Semenzin ha accedido a 16 canales y grupos de Telegram en España e Italia donde se da este tipo de violencia para mostrar un panorama no exhaustivo de estas comunidades.

No es un fenómeno nuevo. Periódicamente, desde hace casi una década, se documentan casos similares. El caso reciente más sonado fue en Italia en 2025 con un grupo de Facebook llamado “Mi mujer” (Mia Moglie), que acabó suspendido. Este informe ofrece un panorama poco común de la situación en España, donde Telegram es un refugio seguro y la IA una herramienta que lo ha cambiado todo. Miles de hombres usan los ocho chats y canales de Telegram recogidos en el estudio, aunque Semenzin ha encontrado más durante su trabajo. Los investigadores han reportado estos grupos a Telegram, que no ha tomado ninguna acción. Este periódico ha preguntado sin éxito a Telegram qué hace en estos casos.

Los grupos incluyen varias categorías, que van más allá de compartir fotos: desde explicarte cómo hacer vídeos con IA a cómo esconder una cámara oculta. La variedad de abusos que se plantean por los usuarios de algunos grupos es sorprendente: compartir una masturbación con una misma imagen, crear audios con IA a partir de la voz de una influencer o pedir que alguien mande una imagen de la novia mientras duerme.

Acoso como chiquillada

Las bromas y las hipotéticas risas son una forma de controlar, dice Semenzin: “Al final es acoso. Las ‘bromas’ consisten en enviar fotos del pene. Lo llaman broma, pero es un ejercicio de control. Preguntan quién le gasta una broma, pero es acosarla. Muchos hombres afrontan el acoso sexual como una chiquillada”.

Los investigadores han tratado de encontrar el perfil de los usuarios que daban algún detalle de su vida en sus mensajes. Es un abanico muy amplio, desde adolescentes a hombres cerca de la jubilación. “No hay una sola franja de edad. Si vamos a la media, probablemente ronda los 25, pero hay menores que envían fotos de otras menores y por eso hemos encontrado mucho material de abuso sexual infantil, que son fotos de compañeras de clase, chicas a las que quizás les roban fotos de Instagram o las fotografían a escondidas en el colegio”, lamenta Semenzin.

Los autores no comparten el nombre de los grupos para no facilitar su crecimiento. Pero no es difícil encontrarlos. “En la parte española es más fácil que en Italia porque, a raíz de los escándalos vividos allí, se han reforzado las medidas de seguridad por parte de los usuarios, mientras que en España ha sido más sencillo, sobre todo en Reddit”, dice Semenzin. Con algunas palabras clave basta para encontrar enlaces en Reddit, Google o en el buscador de Telegram. “Al contrario de lo que ocurre en Italia, en España no parecen saber que alguien puede estarles observando”, añade Semenzin.

Hay grupos que plantean medidas de protección: si no compartes primero fotos, no te dejan entrar. Pero muchas veces no las cumplen y los investigadores siguieron dentro. “Recuerda que esta noche se hace LIMPIEZA, quien NO halla [sic] aportado (esta semana) FUERA”, dicen las normas de un grupo, según el informe.

“Yo no he profundizado tanto en los detalles porque, sinceramente, no lo entiendo. Igual porque he sido socializada como mujer, no consigo entender esos rituales”, reconoce Semenzin, que trata de explicar algunos detalles. “El pajabro es el que te mira mientras te masturbas. Como socióloga, querría un día escribir un artículo sobre este homoerotismo detrás de todo esto. Es absurdo, usan el cuerpo de mujeres como objeto para construir relaciones con otros hombres”, explica.

Según el informe, “tributo” es “eyacular sin consentimiento en la imagen de alguien”. Para ver la foto y grabarse, son necesarios dos dispositivos, añade el informe. Los chats de roles o “morbo”, según el informe, son “una forma gamificada de violencia en la que dos usuarios conversan en privado: uno suplanta a una mujer, utiliza su contenido íntimo sin consentimiento (a menudo sintético o alterado con IA, incluidos audios) y mantiene sexting con otro usuario”.

Entre la web oscura y lo mayoritario

Todo esto no sería posible sin una plataforma como Telegram, que opera desde hace años en la ambigüedad de qué es legal y en el espacio entre lo que está oculto en la web oscura y las plataformas principales: “Telegram está a medio camino entre los posts inalcanzables, difíciles de encontrar, y las plataformas mayoritarias donde ciertos tipos de contenidos no pueden publicarse”, dice Salvatore Romano, coautor del informe. “Por eso Telegram es un punto de conexión estratégico. También permite la monetización de los usuarios que venden un puñado de archivos u ofertas de IA para desnudar cuerpos. Tiene un sistema de pago con criptomonedas, que permite hacerlo de forma anónima. Además, sus suscripciones premium permiten crear subcanales y lo aprovechan”, añade.

El uso de la IA para desnudar cuerpos tampoco es nuevo, pero su explosión reciente ha cambiado la actividad de estos grupos: “Ya en 2019, al menos en los grupos italianos, existía el uso de bots en Telegram para crear deepfakes”, dice Semenzin. Si antes estos grupos se concentraban en imágenes reales, ahora muchísimo material es creado o manipulado: “Comparten también prompts [peticiones] para usar en apps gratuitas como Gemini o Grok; hemos pasado de una violencia ejercida por personas conocidas a una violencia que puede ser perpetrada por cualquiera contra cualquier mujer». Y añade: “Antes se les decía a las mujeres que ‘si no quieres acabar en estos canales, no te hagas fotos desnuda’. Ahora eso ya no es válido, porque basta con tener un bot de estos, y en estos canales están en todas partes”.

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