21 de marzo de 2026 – 09:53

Intentando lavarse las manos por la inhumana remisión en un camión del cadáver de un compatriota de un pueblo originario hasta Laguna Negra (Boquerón), que por el trajín y malas condiciones de traslado, llegó ya en estado de descomposición, el titular del Instituto Paraguayo de Indígena (Indi), Hugo Ramón Samaniego, pretendió repartir la culpa pero terminó demostrando una cadena de inoperancia al frente de su institución

El titular de INDI, Hugo Ramón Samaniego no hizo más que alegar inoperancia, intentando justificar el caso que generó mucha indignación en pobladores de la comunidad Damasco, en Laguna Negra (Dpto. de Boquerón) la remisión del cadáver de un menor fallecido el miércoles en un camión de carga del Indi como si de un objeto cualquiera se tratase, a tal punto, que el cuerpo llegó ya con avanzado estado de descomposición.

El mismo, en contacto con ABC, cayó una y otra vez en contradicciones e intentos de repartir para otro lado la culpa, incluso pretendiendo responsabilizar al hermano del fallecido.

“Tenemos un director de Transporte y una ambulancia que recorre todo el país. La ambulancia en ese momento no estaba en condiciones, estaba en taller y está pobre criatura que estaba con este problema, el hermano de esta criatura autorizó, llamó y pidió que se le traiga a su hermano de cualquier manera porque ya estaban pasando 24 horas” de la muerte, comenzó alegando Samaniego.

El intento de culpar al hermano también podría constituir una doble victimización, ya que lo que este relató a los líderes de la comunidad fue que “cuando llegó el camión, el chofer me dijo: ‘Alzá nomás ya todas tus cosas y vamos’” y como el cuerpo ya tenía olor y no había otra alternativa, tuvo que aceptar.

“Llegaron cerca de la 1:00 o 2:00 de la mañana porque despedía ya olor, tenía problemas ya el cadáver lastimosamente, no estoy de acuerdo, pero no fue la intención de ninguna manera inhumana hacer de eso, sino que bajo autorización de su hermano hacerle llegar”, insistió el titular del Indi.

Sin embargo, cuando se le consultó si no llamó a autoridades de otros entes para pedir ayuda, se contradijo, diciendo primero que cuando piden ayuda, nadie responde, para luego decir que él no llamó a nadie y que supuestamente sus directores fueron los que no le avisaron.

“Mucha gente critica; dicen cosas pero nadie te ayuda tampoco. Uno pide en la gobernación pero nadie te pasa la mano en ese momento difícil”, alegó primero.

Luego, al ser insistido sobre a quién o quiénes puntualmente les negaron ayuda para hacer el traslado de firma digna en una ambulancia, reconoció que no llamó a nadie.

Yo estaba en una reunión en el Chaco, en Villa Hayes, yo no le llame a nadie, para eso están los directores», dijo delegando la responsabilidad y agregando que sancionó al subalterno por este caso.

El mismo intentó negar que este nivel de inhumanidad sea porque se trata de una persona de un pueblo originario y dijo que supuestamente no habría diferencias si del familiar de un político se tratase.

Sin embargo no se puede evitar contrastar con casos de privilegio reciente, como cuando un hijo menor de edad del vicepresidente de la República, Pedro Alliana sufrió un accidente donde sufrió una fractura en una actividad deportiva privada en San Pedro y fue trasladado en helicóptero del Estado hasta Asunción.

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