Un dron procedente de Rusia chocó a las 3.43 de la madrugada de este miércoles contra la chimenea de una central eléctrica en Auvere (Estonia), según informó el Servicio de Seguridad Interna (ISS). El incidente no provocó heridos ni daños relevantes, y la Fiscalía cree que no fue un ataque intencionado contra la república báltica. Dos drones más penetraron en el espacio aéreo de la vecina Letonia, uno procedente de Rusia y otro Bielorrusia, según las autoridades letonas.
Fuentes de los Gobiernos de ambos países, miembros de la OTAN, apuntan, sin embargo, a que al menos dos de los tres artefactos fueron lanzados no por Rusia sino por Ucrania, en el curso de una operación contra puertos rusos en el Báltico, y que se extraviaron, cayendo en sus territorios. Consideran así que las repúblicas bálticas se están convirtiendo en víctimas colaterales del fuego cruzado entre Rusia y Ucrania en la frontera.
“Según la información disponible, el dron no iba dirigido contra Estonia. Se están tomando las primeras medidas y la investigación aclarará las circunstancias más concretas”, ha declarado la fiscal general del Estado de Estonia, Astrid Asi, en un comunicado. El ministro de Asuntos Exteriores, Margus Tsahkna, se ha manifestado en el mismo sentido: “El dron no iba dirigido a Estonia. Estas son las consecuencias de la guerra de agresión a gran escala de Rusia”, ha remarcado, recordando que el incidente se suma a otros episodios similares registrados en las últimas semanas o meses en Bélgica, Dinamarca, Suecia, Lituania y Letonia.
“Estamos reforzando nuestras capacidades para responder a este tipo de incidentes. La presión sobre el agresor debe continuar”, ha zanjado Tsahkna. La empresa generadora Enefit Power indicó que la central eléctrica no sufrió daños directos y que no habrá un impacto significativo en el sistema eléctrico estonio.
En el momento en el que se produjo el incidente, el puerto ruso de Ust-Luga en el mar Báltico, un importante centro de exportación de petróleo situado a unos 25 kilómetros de la frontera con Estonia, estaba siendo objeto de un ataque con drones ucranios. Las instalaciones petroleras del puerto ruso de Primorsk, en esa misma región, llevan más de dos días en llamas.
Los puertos rusos de Primorsk y Ust-Luga han suspendido este miércoles la carga de crudo y productos derivados del petróleo tras el incendio provocado por esos ataques masivos de drones ucranios, un fuego visible desde Finlandia, según informaron dos fuentes a Reuters. Se trata de uno de los mayores ataques perpetrados por Kiev contra las instalaciones de exportación de petróleo rusas en los cuatro años de guerra, y probablemente aumenten la incertidumbre en los mercados petroleros mundiales causada por el conflicto en Oriente Medio.
Zona de conflicto
También en la madrugada de este miércoles, dos drones no identificados han entrado en el espacio aéreo de Letonia, y uno de ellos se ha estrellado cerca de un pueblo en el sureste del país sin causar heridos, según el general de brigada de las Fuerzas Armadas letonas Egils Lešcinskis.
En una rueda de prensa, Lešcinskis precisó que uno de los objetos voladores entró en Letonia desde Bielorrusia poco antes de la 1.00 y voló a lo largo de la frontera entre ambos países hasta perderse en el espacio aéreo ruso. El segundo entró en el espacio aéreo letón, procedente de Rusia, pasadas las 2.00 de la madrugada y fue rastreado por los sensores durante 20 minutos hasta que desapareció y detonó cerca de la aldea de Dubravicina, próxima a Kraslava, en el sureste de Letonia.
El portavoz de las Fuerzas Armadas indicó que policías locales y personal militar se desplazaron a la zona para recoger los restos e intentar identificar el origen del artefacto. La primera ministra de Letonia, Evika Silina, afirmó en un mensaje en la red social X que, según las investigaciones preliminares, el dron podría proceder de Ucrania. El coronel Arvis Zile, jefe del Centro de Gestión de Crisis de Letonia, remarcó que el país se encuentra cerca de una zona de conflicto militar y que son posibles las intrusiones de drones de cualquiera de las dos partes.
“Como consecuencia de estas hostilidades, este tipo de incidentes son posibles en nuestro país en el futuro, pero no se trata de una crisis a escala nacional. Se trata de un incidente aislado del que se ocupan nuestras fuerzas armadas nacionales”, dijo Zile. Ante las preguntas de los periodistas, Lešcinskis declaró también que “no hay pruebas ni sospechas de que, en este caso, el dron se dirigiera intencionadamente hacia Letonia”. “No hay indicios de ello”, concluyó.
Más tarde, el presidente de Letonia, Edgars Rinkević, ha declarado a la emisora pública LSM que el dron que se estrelló era ucranio y formaba parte de un ataque contra objetivos rusos.
“Un desafío para la OTAN”
En Lituania, la tercera república báltica, el Gobierno informó a principios de esta semana de que un dron militar procedente de Ucrania y con destino Rusia se había desviado hasta estrellarse en un lago en territorio lituano.
“La guerra, provocada por la agresora Rusia, nos ha llevado a esta situación, con drones cayendo en los territorios de los tres Estados bálticos en tan solo 48 horas”, ha protestado el ministro de Defensa lituano, Robertas Kaunas, en un comunicado este miércoles. “Es evidente que la defensa aérea representa un desafío no solo para Lituania, sino para toda la OTAN”.
