10 de abril de 2026 – 17:12

El Centro Ambiental Tekotopa de Itaipú comunicó la muerte de Cola, un puma macho de 17 años que se convirtió en referente de su programa de fauna. Nacido en cautiverio en 2009, su vida fue un emblema de la conservación regional.

El Centro de Investigación de Animales Silvestres (CIASI), dependiente del Tekotopa Centro Ambiental de Itaipú, dio a conocer la muerte de Cola, un ejemplar macho de puma (Puma concolor) que durante años fue uno de los animales más representativos del espacio. De acuerdo con la comunicación institucional, el felino tenía 17 años, una edad que supera ampliamente la expectativa de vida habitual de su especie gracias al cuidado recibido bajo manejo humano.

La relevancia de Cola para el CIASI se remonta al 11 de enero de 2009. Ese día, Cola y su hermano Colita se convirtieron en los primeros pumas nacidos bajo cuidado humano en el centro ambiental de la Binacional, un acontecimiento que la institución califica como sin precedentes.

Cola y Colita, dos pumas cachorros con pelaje marrón claro y manchas distintivas.
Los pumas Cola y Colita en su hábitat natural durante su etapa de cachorros.

Ese episodio marcó el inicio de una nueva etapa en el manejo y la reproducción de grandes felinos en el Alto Paraná. En el contexto de la presión que enfrentan estas especies, la entidad vinculó ese trabajo con su compromiso de preservación ante amenazas como la pérdida de hábitat y la caza.

Durante casi dos décadas, Cola ocupó un lugar central en la experiencia educativa del centro, ya que su historia ayudó a sensibilizar a generaciones de visitantes sobre la importancia de proteger a los depredadores nativos de los bosques. La institución enmarcó ese rol como parte de una labor más amplia de conservación y educación ambiental, donde los grandes felinos funcionan como especies clave para explicar el equilibrio ecológico y los impactos de las actividades humanas sobre la biodiversidad.

Cachorro de puma Cola juguetea junto a su madre, mostrando sus instintos naturales en un entorno silvestre.
Cola, en su época de cachorro, jugando con su madre en un ambiente natural, capturando la esencia de la vida salvaje.

Se priorizó su bienestar evitando el sufrimiento

Según el comunicado difundido por el CIASI, el puma atravesó un cuadro de salud complejo que evolucionó de manera desfavorable. Frente a esa situación, el equipo médico veterinario tomó la decisión de “asistir su partida”, una formulación que remite a una eutanasia aplicada bajo criterios de bienestar animal. La determinación se adoptó para priorizar el bienestar del ejemplar y garantizar que sus últimos momentos fueran dignos y sin sufrimiento.

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