Con seis vehículos en las gateras y la mira puesta en el Transchaco Rally, Osvaldo Draguicevich y David Ojeda reviven la vieja mística del automovilismo paraguayo: inversión propia, amigos y una pasión inquebrantable que no se frena por nada.

El rugido de los motores y el olor a nafta de competición tienen un imán que, tarde o temprano, te vuelve a atraer. Bien lo sabe Osvaldo Draguicevich, un apasionado del deporte motor que, tras 25 años de haber colgado el casco (luego de algunas «travesuras» de juventud para poder correr siendo menor de edad), sintió de nuevo el llamado de la velocidad. «Me picó el bichito otra vez y empecé a juntar a los perros», confiesa entre risas en los boxes del taller.
Así nació el Dragui Rally Team, una estructura que ya pisa fuerte en el automovilismo nacional y que hoy se prepara intensamente en Lambaré, con un objetivo entre ceja y ceja: el exigente suelo chaqueño.

Una pasión que cotiza en dólares
El automovilismo no es para cualquiera, y menos en la categoría de estos colosos de tracción integral. El equipo cuenta actualmente con cinco vehículos y ya están listos para sumar un Subaru más, consolidando una flota de seis máquinas en total.
Para dimensionar la locura por los fierros, Osvaldo detalla lo que lleva su joya, un Mitsubishi Lancer Evolution VIII: «Es un 4×4 integral con computadora y activo Motec, suspensión Reiger Evo de última generación y todo el equipamiento de seguridad con jaula Custom Cages». ¿El valor estimado de una máquina así? Unos 50.000 dólares solo para empezar a hablar, sin contar los brutales costos de mantenimiento y logística de cada carrera.

Para blindar semejante inversión, el equipo cuenta en la asistencia mecánica con Óscar Cardozo, considerado por ellos el número uno del país en la plataforma Evolution tras haberse especializado en Inglaterra.
«`
EL DATO
¿Cancha de pádel? El espacio donde hoy se erige el taller del Dragui Rally Team estaba proyectado originalmente para ser una cancha de pádel. La pasión por los autos cambió radicalmente los planes del tinglado.
«`

El boliche de moda auspicia el asado
Al hablar de financiamiento, surge la cruda realidad del rally paraguayo: el bolsillo del piloto es el principal motor. Al mirar los vehículos, destaca el logo de *LIV*, la conocida discoteca de CARMELITAS que marca tendencia en la noche asuncena. La coincidencia se aclara rápido cuando David Ojeda interviene con humor: «Estás actualmente con el dueño y propietario de la discoteca LIV», revela apuntando a Osvaldo.
«Fuera de eso, casi no tenemos sponsors. Esto es a puro pulmón», aclara Draguicevich. «El rally no es un deporte para ganar dinero, es una pasión. Es como hacer un asado y sentarte con tus amigos a mirar los autos; nada están haciendo, pero te quedás ahí mirándolos. Eso somos».

Próxima parada: El Sudamericano del Guairá
El Dragui Rally Team no se queda de brazos cruzados esperando el Chaco. El equipo ya viene sumando kilómetros; Osvaldo probó la pista en el Súper Prime de Capiatá, mientras que David Ojeda hizo lo propio en los caminos de Arroyos y Esteros.
La verdadera prueba de fuego antes del gran desafío chaqueño será el Sudamericano del Guairá. Con los pilotos y copilotos listos, el equipo se declara abierto a recibir marcas que quieran sumarse al proyecto: «Tenemos autos lindos, un gran equipo y el Chaco no es fácil. Estamos abiertos a conversar con las marcas», asegura Osvaldo.
El Dragui Rally Team demuestra que el automovilismo sigue vivo gracias a su esencia original: la amistad, el esfuerzo propio y ese impulso irracional que obliga a acelerar a fondo cuando la luz verde se enciende.

Estos son los pilotos y copilotos del DRAGUI RALLY TEAM:
Osvaldo Draguicevich: Piloto evo 8 Rolando Benegas: Copiloto
David Ojeda: Piloto del evo 8 numero 213 Maximo Jara: Copiloto
Daniel González: Piloto del evo 6 Cesar Benítez: Copiloto
