22 de mayo de 2026 a la – 20:14
La Asociación Paraguaya de Fútbol despidió a Alcides Sosa, histórico defensor fallecido este jueves, recordado por su liderazgo sin estridencias, su pulcritud en la Libertadores y una era en la que la Albirroja empezó a ser sinónimo de defensa impenetrable.
Un récord imposible y el día que marcó a la máxima leyenda del fútbol
Nacido en Caraguatay en 1944, Alcides Sosa Ovelar dejó una marca imborrable en el plano internacional gracias a una estadística que hoy en día parece irreal para un marcador central: disputó 75 partidos de Copa Libertadores sin sufrir una sola expulsión. Este dato subraya a la perfección el tipo de juego que caracterizó a “El muro que piensa”: un zaguero contundente pero pulcro, duro en la marca pero sin caer jamás en el exceso disciplinario que fuera castigado con la tarjeta roja.
Su jerarquía también se trasladó a la selección paraguaya, donde vistió la camiseta albirroja en 48 partidos oficiales entre 1968 y 1977. Dentro de ese ciclo, su punto más alto llegó en la Copa América de 1975, torneo en el que portó el brazalete de capitán y protagonizó un duelo de alta carga simbólica al frenar a Pelé, considerado uno de los mejores jugadores en la historia del fútbol. Aquel cruce contra el astro brasileño hizo que la prensa continental de la época dimensionara su categoría en el plano internacional.
El espejo de las grandes generaciones de zagueros
Quienes lo vieron jugar recuerdan su liderazgo silencioso, una cualidad basada en la presencia y la toma de decisiones inteligentes más que en los gritos. En el plano de clubes, defendió las camisetas de Guaraní y Olimpia. En ambas instituciones se destacó por transmitir seguridad y por su enorme capacidad para ordenar a sus compañeros desde el fondo, una virtud clave para consolidar un estilo defensivo único que combinaba una firmeza absoluta con una notable lectura táctica.
Esta trayectoria antecede a la saga de grandes zagueros que marcaron época en nuestro país. Mucho antes de la aparición de leyendas como Carlos “Colorado” Gamarra, Catalino Rivarola, Celso Ayala, Paulo Da Silva o Antolín Alcaraz, y las generaciones actuales en las que se destacan Gustavo Gómez, Omar Alderete, entre otros, la reputación de la defensa paraguaya —históricamente caracterizada por ser ruda, áspera y casi infranqueable— ya tenía en Sosa a su máximo emblema.
El luto oficial de la APF y su legado familiar
La Asociación Paraguaya de Fútbol comunicó este jueves el fallecimiento de Alcides Sosa y le rindió homenaje en sus redes sociales oficiales, destacando su impacto en la selección y en el fútbol local. “La Asociación Paraguaya de Fútbol lamenta profundamente la partida de Alcides Sosa, quien con su talento supo defender los colores albirrojos y ha dejado una huella imborrable en el fútbol paraguayo. Acompañamos a la familia y amigos en este difícil momento”, expresó la entidad.
Finalmente, la huella de Alcides no solo se limitó a las canchas, sino que transformó su entorno íntimo. A él se le atribuye haber inspirado el cambio de destino de su hermano, Flaminio Sosa, a quien convenció de dejar el atletismo para volcarse al fútbol, donde terminó convirtiéndose también en un jugador de culto para los aficionados locales.
