06 de mayo de 2026 a la – 01:00
Uruguay se prepara para una jornada cargada de emoción y gratitud. El próximo 9 de junio, la Cámara de Senadores rendirá un homenaje oficial a Óscar Washington Tabárez, el hombre que durante más de 15 años llevó las riendas de la Celeste y devolvió al país a la élite del fútbol mundial.
La propuesta, impulsada originalmente por el senador Daniel Caggiani, logró algo que solo figuras de la talla de Tabárez pueden conseguir: la unanimidad absoluta. El reconocimiento cuenta con el respaldo total tanto del oficialismo como de la oposición, reflejando el respeto transversal que genera su figura en la sociedad uruguaya. Según reveló el legislador, el camino para concretar este evento no fue sencillo debido a la característica humildad del exseleccionador, quien puso condiciones para aceptar la distinción. “Es un homenaje que hace tiempo le queríamos hacer a Tabárez. Alguna vez lo intentamos y él nos había planteado que no quería. Ahora lo convencimos. Nos pidió que sea de común acuerdo con todas las fuerzas políticas”.
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Más allá de la pelota: Un maestro de vida
El homenaje no se limitará únicamente a sus éxitos tácticos o deportivos, sino que buscará celebrar su trayectoria integral como ciudadano, futbolista y estratega. Para Caggiani, el impacto del proceso liderado por Tabárez permeó profundamente en la identidad uruguaya contemporánea, superando con creces los límites del campo de juego. “Es una figura del ámbito deportivo que trasciende las fronteras no solamente partidarias sino también de lo futbolístico (…) Generó enseñanzas para otras áreas de la vida. Va a ser interesante poder homenajearlo”.
Los hitos de un ciclo legendario para la historia
Tabárez es recordado como el arquitecto del proceso más estable y exitoso del fútbol moderno en Uruguay. Tras un breve primer paso entre 1988 y 1990, regresó al cargo el 8 de marzo de 2006 para iniciar una etapa que duraría más de 15 años. Durante su ciclo, el “Maestro” se convirtió en el técnico con más partidos dirigidos en una misma selección nacional y en mundiales, liderando a una generación dorada integrada por figuras como Luis Suárez, Diego Forlán y Edinson Cavani.
Bajo su mando, la Celeste alcanzó el cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica 2010, el quinto en Rusia 2018 y la histórica conquista de la Copa América 2011 en Argentina. Más allá de los trofeos, su legado se cimentó en la reestructuración de las selecciones nacionales y en la implantación de una filosofía de trabajo que hoy es respetada en todo el mundo.
