17 de marzo de 2026 – 23:12
El solitario tanto de Richard Ortiz bastó para que Olimpia se impusiera por la mínima ante Sportivo Luqueño y blindara su condición de puntero imbatible al término de la undécima jornada. En un duelo que marcó el cierre de la primera vuelta, el equipo de “Vitamina” Sánchez logró desmoronar el cerrojo de Pedro Sarabia, terminando con una racha de 15 encuentros en los que el estratega auriazul no conocía la derrota ante el Decano.
El primer tiempo dejó en evidencia tanto las virtudes como las falencias del equipo de Pablo “Vitamina” Sánchez. Olimpia exhibió un control territorial absoluto y sometió al rival durante gran parte del trámite, pero volvió a arrastrar su principal déficit en lo que va de la temporada: la incapacidad de traducir ese dominio abrumador en el marcador.
El conjunto franjeado genera mucho más de lo que marca y anota menos de lo que su juego dicta, una falta de contundencia que mantuvo con vida a un Luqueño que se dedicó a resistir, peligrosamente agazapado y replegado en su campo a la espera de un error para dar el zarpazo de contra.
Llegando al primer cuarto de hora, Olimpia rozó el primer grito de la noche tras un desborde de Alan Rodríguez, cuyo centro fue conectado por Carlos Sebastián Ferreira. El delantero se anticipó a su marca y sacó un testazo certero que tomó a contrapierna a Alfredo Aguilar, quien solo pudo observar con alivio cómo el poste devolvía el remate.
Pasada la media hora, en una ocasión que nació del botín de Richard “Cachorro” Sánchez, quien ejecutó un córner con rapidez sorprendiendo a la defensa; nuevamente Ferreira apareció libre para cabecear al ángulo opuesto, pero emergió la figura de Aguilar con una estirada descomunal para desviar el esférico con las yemas de los dedos en la atajada de la noche.
Sobre el cierre de la primera mitad, Luqueño respondió con una llegada de altísimo riesgo. Aldo Maíz habilitó a Iván Maggi, quien sacó un derechazo cruzado que exigió una respuesta providencial de Gastón Olveira. En el rebote, Maíz intentó asegurar frente al arco, pero se encontró nuevamente con una reacción del portero paraguayo, en una acción que finalmente fue invalidada por una supuesta posición adelantada previa.
En el complemento, la insistencia franjeada finalmente tuvo su recompensa pasando la hora de juego. La llave del gol la encontró Raúl Cáceres, quien tras conectarse con Richard Sánchez ganó la línea de fondo por derecha y lanzó un centro preciso al borde del área chica. Allí apareció el capitán, Richard Ortiz, para conectar un cabezazo fulminante que dejó sin opciones a Aguilar.
El ingreso de Bernardo Romeo Benítez le sentó de maravilla al puntero, aportando la verticalidad necesaria cuando el marcador estaba en blanco y convirtiéndose luego en un recurso vital para conservar el balón gracias a su habilidad. Nuevamente, el resultado final pareció quedar corto frente al gran despliegue futbolístico de Olimpia, que dispuso de varias opciones para ampliar la cuenta pero no logró reflejar esa superioridad en el tablero.
Con este triunfo, el Decano cumple su objetivo de estirar la brecha sobre sus perseguidores. Alcanza los 27 puntos, consolidando una ventaja de 7 unidades sobre su escolta Cerro Porteño, 8 sobre Nacional y 13 sobre Libertad, perfilándose como el gran candidato al título al inicio de la segunda mitad del certamen.

