01 de marzo de 2026 – 01:00

Por el Día de los Héroes en redes sociales se estableció un debate sobre cómo se vivieron los últimos días antes del fin de la guerra con la muerte del Mcal. López. Te contamos dónde estaban y qué hacían personajes clave de ese tiempo.

La conmemoración del Día de los Héroes es una excusa ideal para conocer qué pasaba en esos últimos días de febrero de 1870, antes de que la Guerra contra la Triple Alianza termine en Cerro Corá con el asesinato del Mcal. López.

¿Dónde estaban y qué estaban haciendo en esas horas finales los principales actores del ejército y la vida política paraguaya de la época?

Por ejemplo, conocemos que en aquellos días, el ejército paraguayo ya vivía una situación muy desesperante y había muchos desertores. De hecho, uno de ellos fue el que finalmente mostró a los brasileños cómo llegar al campamento de López.

El mariscal Francisco Solano López. A poco menos de cuatro meses para cumplir sus 44 años cuando fue asesinado en Cerro Corá. Última fotografía tomada en el campamento de Azcurra, inicios de 1869. Algunos autores afirman que murió con este uniforme.
El mariscal Francisco Solano López. A poco menos de cuatro meses para cumplir sus 44 años cuando fue asesinado en Cerro Corá. Última fotografía tomada en el campamento de Azcurra, inicios de 1869. Algunos autores afirman que murió con este uniforme.

Dónde estaba por esos días el Mcal. López

En esos últimos días de la guerra, el mariscal se encontraba en lo que entonces se conocía como el paso del Aquidabán, a unos 300 a 400 metros del río del mismo nombre, donde actualmente se encuentra el parque nacional Cerro Corá.

El mariscal se había refugiado en ese lugar como para morir ahí, atendiendo a que no tenían ni la logística ni los hombres para resistir. Se habían internado en la zona a principios de febrero de 1870 y permanecieron ahí hasta el asesinato del mariscal.

Días antes, entregaron distintivos simbólicos para los soldados que lo acompañaron hasta el final, ya que en aquel entonces ni siquiera tenían recursos para acuñar esas medallas. En ese momento, el ejército ya solo contaba con 1.000 hombres, de los cuales apenas la mitad estaba en condiciones de pelear. Hoy solo se cuentan con listados de oficiales que acompañaban a López en ese momento.

Tanto la madre del mariscal como las hermanas estaban en calidad de castigadas por un complot del que fueron acusadas para intentar asesinarlo.

Mientras tanto, Madame Lynch estaba a cargo de todos los hijos que había tenido López a lo largo de su vida. Entre ellos estaba Rosita Carreras, una de sus hijas, que en esos días debía contraer matrimonio; José Félix López Pesoa, hijo de Juanita Pesoa, además de Enrique Solano, Carlos y el mismo Panchito.

Fotografía de Juana Pabla Carrillo, la madre del Mariscal López.
Fotografía de Juana Pabla Carrillo, la madre del Mariscal López.

Complots, fusilamientos y paranoia de López

Después de la batalla de Tuyutí, López empezó a tener problemas de salud importantes, además de las circunstancias de la guerra, lo que incrementó su crueldad y empezó a ajusticiar a muchos supuestos conspiradores, entre los que hubo muchos inocentes, como Pancha Garmendia, de la cual se habla mucho en nuestra literatura.

En cuanto a su madre se sabe que fue azotada por el supuesto complot. Silvestre Aveiro, uno de los fiscales, fue el encargado de golpearla a cintarazos.

Mapa de Cerro Corá realizado con las indicaciones del Cnel.  Silvestre Aveiro, por el agrimensor Alberto Baumgart.   El  camino A-L lo tomó López desde su Cuartel hasta donde fue asesinado.
Mapa de Cerro Corá realizado con las indicaciones del Cnel. Silvestre Aveiro, por el agrimensor Alberto Baumgart. El camino A-L lo tomó López desde su Cuartel hasta donde fue asesinado.

El particular caso de Silvestre Aveiro

El mismo Silvestre Aveiro terminó casándose con la hija de una de sus víctimas. En aquel entonces existían los famosos legionarios y si el Estado sabía que un familiar estaba peleando en contra del Paraguay se hacía firmar un documento en que se renegaba de ese familiar.

Pero había gente que se negaba a hacerlo, como la madre de Benigno Ferreira, a quien Aveiro le rompió la mano por ello.

La sociedad paraguaya en ese entonces era tan pequeña que Aveiro terminó casándose con su hija y la cuidó en los últimos años de vida.

General Bernardino Caballero, en un cuadro del artista Pablo Alborno.
General Bernardino Caballero, en un cuadro del artista Pablo Alborno.

Dónde estaba Bernardino Caballero

Bernardino Caballero en esos días por Colonia Dorado, zona de Matto Grosso, para traer ganado ante la falta de alimentos que había en el ejército.

Los datos fueron aportados por el divulgador cultural Fabián Chamorro.

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