17 de mayo de 2026 a la – 19:47

La quinta fecha del Campeonato Mundial de la Fórmula 1 se llevará a cabo el próximo fin de semana en el circuito Gilles Villeneuve de Montreal, en Canadá.

El GP de Canadá es un pilar fundamental en el calendario de la Fórmula 1 desde su debut en 1967. Tras mudarse a su sede actual en Montreal en 1978, este trazado se ha consolidado como uno de los favoritos de los pilotos y aficionados, gracias a sus carreras impredecibles y a una meteorología que suele desafiar cualquier estrategia.

Luego de buscar una sede permanente durante su primera década, el Gran Premio encontró su hogar en el circuito de la Île Notre-Dame. Allí, de forma casi poética, el héroe local Gilles Villeneuve consiguió su primera victoria en la máxima categoría a los mandos de un Ferrari, en la misma pista que hoy lleva su nombre.

Montreal, Canadá.
Montreal, Canadá.

El implacable “Muro de los Campeones”

Es imposible hablar del trazado canadiense sin mencionar el célebre “Muro de los Campeones”. Situado a la salida de la última chicana, este sector —aparentemente común— se ganó su apodo en 1999, cuando tres campeones del mundo (Damon Hill, Michael Schumacher y Jacques Villeneuve) terminaron estrellándose contra él durante el mismo fin de semana.

Michael Schumacher fue campeón con Benetton en 1994/1995, y con Ferrari, del 2000 al 2004.
Michael Schumacher fue campeón con Benetton en 1994/1995, y con Ferrari, del 2000 al 2004.

Este punto se ha convertido en una de las referencias más exigentes del campeonato. Con una escapatoria casi inexistente, pianos agresivos y monoplazas rodando al límite al cierre de cada vuelta, el más mínimo error de cálculo penaliza con el abandono inmediato.

Más allá de los incidentes históricos de 1999, otras grandes figuras han sufrido sus consecuencias: Jenson Button impactó allí en 2005 y el entonces vigente campeón, Sébastian Vettel, hizo lo propio durante los entrenamientos libres de 2011.

Sébastian Vettel en el GP de Canadá.
Sébastian Vettel en el GP de Canadá.

Las claves del Circuito Gilles Villeneuve

Ubicado en la isla artificial de Notre-Dame y rodeado por el río San Lorenzo, el Circuito Gilles Villeneuve posee un carácter único en el mundial. Al tratarse de una pista semipermanente construida sobre vías públicas de un parque, combina largas rectas de alta velocidad con zonas de fuertes frenadas y chicanas muy cerradas.

Desde la vertiginosa curva Virage Senna (curva 1) hasta la horquilla de L’Epingle, pasando por el rápido tránsito junto al Casino, es un trazado que premia la valentía y penaliza severamente la indecisión.

Ayrton Senna da Silva.
Ayrton Senna da Silva.

A esto se suma el factor ambiental. El clima de Montreal suele deparar chubascos repentinos que transforman la pista por completo, trastocan los planes de los equipos y ponen a prueba las manos de los pilotos. Además, la fauna local añade una nota pintoresca al evento: las marmotas que habitan la isla suelen dejarse ver cruzando el asfalto en pleno fin de semana de competición.

Más allá de la acción en pista, el evento destaca por el gran ambiente que inunda la ciudad durante toda la semana, las actividades en la Fan Zone y la tradicional invasión de pista por parte de los aficionados tras la bandera a cuadros. F1.com

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