06 de mayo de 2026 a la – 00:41

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió al paso de las feroces críticas por los elevados costos de las entradas para la próxima Copa del Mundo. Desde Beverly Hills, California, el mandatario justificó los precios —tanto en canales oficiales como en el mercado de reventa— bajo el argumento de las reglas que rigen el entretenimiento en Norteamérica.

La gestión de la FIFA no ha estado exenta de turbulencias. La organización Football Supporters Europe (FSE) ha calificado la estructura de costos como una “traición monumental” y una práctica “extorsiva”. Esta tensión escaló a nivel judicial en marzo, cuando la FSE presentó una demanda ante la Comisión Europea denunciando los “precios excesivos” para la cita que albergarán Estados Unidos, México y Canadá.

El escándalo alcanzó su punto máximo la semana pasada, cuando en el portal oficial FIFA Marketplace se detectaron ofertas de reventa para la final que superaban los dos millones de dólares por asiento. Ante este escenario, durante su intervención en la Milken Institute Global Conference, Infantino restó importancia a las cifras astronómicas:

“Si algunas personas ponen en el mercado de reventa algunas entradas para la final a dos millones de dólares, en primer lugar eso no significa que las entradas cuesten dos millones. Y en segundo lugar, no significa que alguien vaya a comprar esas entradas”, expresó el máximo dirigente del ente que regula el fútbol mundial.

Con un toque de ironía, el dirigente añadió sobre el posible comprador de dicho boleto: “Y si alguien lo hace, yo personalmente le llevaré un perrito caliente y una Coca-Cola para asegurarme de que tenga una gran experiencia”.

La brecha con Catar 2022 y la “Ley del Mercado”

La indignación de los seguidores también se fundamenta en la comparativa histórica. Mientras que en Catar 2022 un asiento oficial para la final rondaba los 1.600 dólares, para la edición de 2026 se estima que el costo en venta oficial podría escalar hasta los 11.000 dólares. Infantino defendió este incremento basándose en el contexto económico del anfitrión: “Tenemos que mirar el mercado. Estamos en el mercado con el entretenimiento más desarrollado del mundo. Así que tenemos que aplicar las tarifas de mercado”.

Además, el presidente de la FIFA advirtió sobre los peligros de abaratar las entradas en un sistema que permite la especulación: “En Estados Unidos también está permitido revender entradas. Así que si vendiéramos las entradas a un precio demasiado bajo, esas entradas se revenderían a un precio mucho más alto”.

Alta demanda: 500 millones de solicitudes

Para dimensionar el fenómeno, Infantino comparó el interés actual con torneos previos, señalando que han recibido más de 500 millones de solicitudes, una cifra que pulveriza los 50 millones registrados para Rusia 2018 y Catar 2022. Pese a las críticas, aseguró que el 25% de los tickets para la fase de grupos se mantuvieron por debajo de los 300 dólares, defendiendo la competitividad del precio: “No se puede ir a ver en Estados Unidos un juego universitario, y ni hablar de un gran partido profesional de cierto nivel, por menos de 300 dólares. Y esto es la Copa del Mundo”.

Fuente: AFP

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