Los lapachos en flor ya transforman el paisaje de Asunción y de varias ciudades del país con sus intensos tonos rosados, fucsias y blancos. La floración de esta especie, considerada por muchos como el anuncio de la llegada de la primavera, ofrece un espectáculo natural que embellece veredas, patios y avenidas durante las últimas semanas del invierno.

Las copas cubiertas de flores reemplazan temporalmente al follaje verde y crean postales características de esta época del año. Según la creencia popular, cuando los lapachos florecen es señal de que los días de frío intenso comienzan a quedar atrás y se acerca el cambio de estación.

El proceso responde al ciclo natural del árbol. Durante el otoño y el invierno, los lapachos pierden completamente sus hojas para dar paso a una floración que suele durar alrededor de dos semanas. El veranillo y la alternancia entre jornadas frías, calurosas, nubladas y soleadas favorecen este fenómeno.

Un espectáculo natural que marca la temporada

Los ejemplares ubicados en veredas y patios destacan por sus llamativas flores, que contrastan con el cielo despejado y cambian el aspecto de barrios enteros. También comenzaron a florecer los lapachos blancos, conocidos como la variedad albina del lapacho rosado.

Una vez que las flores caen y cubren el suelo, los árboles recuperan progresivamente su follaje verde, que vuelve a ofrecer sombra durante los meses de mayor calor. En distintos recorridos también empiezan a observarse especies de flores amarillas, aunque su floración más intensa suele registrarse durante septiembre.

El cambio de temperatura favorece la floración

La combinación de bajas temperaturas, días cálidos y cambios en las condiciones climáticas contribuye a una floración más abundante. Este comportamiento convierte a los lapachos en uno de los símbolos naturales más representativos de la antesala de la primavera en Paraguay.

Aunque algunos ejemplares sufren podas para proteger el tendido eléctrico, especialmente en zonas urbanas, muchos continúan floreciendo. El resultado es un paisaje que cada año atrae la atención de vecinos, automovilistas y visitantes, quienes encuentran en los lapachos uno de los espectáculos naturales más característicos del invierno paraguayo.

Fuente: ABC Color


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