La boda comunitaria en Quyquyhó reunió a 19 parejas que formalizaron su unión en la parroquia Natividad de la Virgen, en el departamento de Paraguarí. La ceremonia fue organizada con apoyo de la Fundación Santa Librada, que facilitó elementos necesarios para que los participantes pudieran concretar el casamiento.
Entre los protagonistas estuvieron Alfonso Báez y María Delfino, ambos de 40 años. Se conocen desde la infancia y habían mantenido una relación hace más de dos décadas. Sin embargo, sus caminos se separaron cuando Alfonso se trasladó a Asunción y María se mudó a otro lugar.
Unite a nuestro canal de WhatsApp
Después de varios años sin contacto, ambos volvieron a comunicarse hace cuatro años mediante Facebook. Alfonso pidió el número de María y comenzaron a intercambiar mensajes. Posteriormente volvieron a encontrarse, retomaron la relación y empezaron a convivir. Actualmente tienen un hijo de dos años.
Boda comunitaria en Quyquyhó selló un reencuentro
La pareja aprovechó la convocatoria organizada en Quyquyhó para concretar su matrimonio religioso. “Primero nos volvimos a hablar en Facebook, yo le pedí su número y le mensajeé”, relató Alfonso. Luego de reencontrarse personalmente, decidieron continuar juntos y finalmente llegaron al altar acompañados por otras 18 parejas.
También participaron Mario Riveros y Araceli Chaparro, quienes llevan 15 años juntos y tienen dos hijos, de cuatro y diez años. Su historia comenzó mediante un mensaje de texto, cuando todavía WhatsApp no formaba parte de las comunicaciones cotidianas entre jóvenes.
Araceli recordó que Mario consiguió su número mediante un amigo y decidió escribirle. Ella inicialmente no lo conocía personalmente, aunque él ya la había visto. Tiempo después se encontraron y Mario la presentó primero a su hermana y posteriormente a quien sería su futura suegra.
Boda comunitaria en Quyquyhó reunió a 19 parejas
Fundación Santa Librada apoyó a los novios
La pareja tenía planes de casarse desde hacía tiempo, pero las limitaciones económicas retrasaron el proyecto. La convocatoria para la boda comunitaria les permitió finalmente concretarlo. La Fundación Santa Librada cubrió vestidos para las novias, trajes para los novios, anillos, ramos de flores y la decoración del evento.
La organización también proporcionó torta y bocaditos para la celebración posterior. De esta manera, las 19 parejas pudieron participar de la ceremonia con los preparativos principales cubiertos. Tras el casamiento, los recién casados compartieron el festejo con familiares y demás participantes de la jornada en Quyquyhó.
Fuente: EXTRA
