Un dron ruso ha impactado este viernes contra la sede central del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev, en la calle Volodymyrska, frente a la catedral de Santa Sofía. El aparato iba dirigido directamente contra la oficina del jefe del servicio secreto ucranio, Oleksandr Poklad, que no se ha visto afectado. Sin embargo, el ataque ha causado al menos 12 heridos, según el alcalde de Kiev, Vitali Klichkó. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha confirmado el ataque y ha prometido una respuesta “adecuada y tangible” a Rusia, “en la medida de lo posible, de forma simétrica al golpe recibido”, según un comunicado publicado en la red social X.
Las represalias corren a cargo de Oleksandr Poklad, según el mismo comunicado, en el que Zelenski también ha refirmado su respaldo a las Fuerzas Armadas.
I spoke with the Head of the Security Service of Ukraine, Oleksandr Poklad. Unfortunately, a Russian drone struck the central building of the Security Service of Ukraine on Volodymyrska Street in Kyiv, across from St. Sophia Cathedral. All emergency services are on the scene.…
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) September 4, 2026
El ataque se suma a una nueva oleada de drones con mayor potencia que Rusia lanza contra la capital desde hace 10 días, la cual ha mantenido a Kiev bajo ataques aéreos constantes. Se trata, según medios locales, de drones de propulsión a reacción, más veloces y de mayor alcance que los Shahed convencionales utilizados hasta ahora, lo que complica su intercepción por parte de la defensa antiaérea ucrania y los asemeja, por su velocidad, a misiles de crucero.
Este mismo viernes de madrugada, un ataque aéreo dañó uno de los principales almacenes humanitarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la región de Kiev, donde se guardaban medicamentos destinados al frente de combate, sin causar víctimas entre el personal, según denunció el portavoz del organismo, Christian Lindmeier. Horas antes, el ejército ruso había atacado centros logísticos, puertos e infraestructura energética en Kiev y en la región de Odesa, donde, según el gobernador Oleg Kiper, murió una persona y otras cinco resultaron heridas, entre ellas un niño.
El SBU es además protagonista de una crisis interna que atraviesa el aparato de seguridad ucranio. El organismo se encarga de la inteligencia civil y la lucha antiterrorista, de forma similar a la CIA estadounidense, mientras la Dirección Principal de Inteligencia (GUR), dependiente del Ministerio de Defensa, opera directamente contra el ejército ruso. Su jefe, Kirilo Budánov, fue nombrado hace unos meses jefe de gabinete de Zelenski, después de que su antecesor, Andrii Yermak, dimitiera salpicado por un caso de corrupción.
El miércoles por la mañana, agentes de la unidad de élite del SBU se enfrentaron a tiros con militares del GUR durante un registro en el domicilio de Stepán Kaplunov, uno de los responsables del Cuerpo de Voluntarios Rusos (RVC), la unidad de combatientes rusos que lucha del lado ucranio y depende del GUR. En el enfrentamiento, del que han circulado varios vídeos, resultaron heridos al menos tres militares del GUR.
Sobre el origen del choque circulan versiones distintas. La inicial del SBU sostenía que la operación buscaba frustrar un atentado del servicio secreto ruso (FSB) contra el propio Kaplunov. Otras fuentes de ambos cuerpos citadas por medios locales apuntan, en cambio, a que habría sido la inteligencia del Kremlin la que contactó con Kaplunov para que atentara contra las autoridades de Kiev, y que fue su detención por el SBU lo que desencadenó el tiroteo. El abogado de Kaplunov niega ambas versiones y denuncia que fue el propio SBU quien lo detuvo de forma irregular. Kaplunov ya ha sido liberado, según su abogado, citado por Ukrainska Pravda, aunque de momento se desconoce su paradero.
Zelenski calificó lo ocurrido de “situación absolutamente vergonzosa” y ordenó investigaciones internas en ambos servicios. El jefe de la Oficina del Presidente, Kirilo Budánov, reclamó una investigación “exhaustiva e imparcial”.
Con estos dos episodios, el SBU concentra en la misma semana este importante ataque ruso y una crisis interna, mientras la ofensiva rusa con drones sobre la capital no da tregua.
