La tormenta perfecta se cierne sobre el Gobierno alemán de la CDU y el SPD. Alemania está “profundamente consternada” por la victoria electoral de la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) el domingo en el Estado de Sajonia-Anhalt, según ha reconocido Friedrich Merz. El canciller prometió el lunes un cambio de rumbo de su Ejecutivo para ganar de nuevo “la simpatía de la ciudadanía”, aunque admitió que esto “no puede conseguirse en el corto plazo”. Su problema es que en 11 días se celebran elecciones en los Estados de Mecklemburgo-Pomerania y en Berlín. Y AfD no piensa desaprovechar el viento a favor.

“Corrijan su rumbo o tendremos más caos en las próximas elecciones regionales”, ha advertido la diputada de Los Verdes Claudia Müller. Este martes se ha celebrado en el Bundestag (la Cámara Baja) un pleno para debatir el proyecto de presupuestos del Gobierno en el que se ha escenificado lo que está en juego este septiembre. “La catástrofe en Sajonia-Anhalt demuestra que sus políticas son un desastre social, esta coalición no da para más, ¿cuánto tiempo aguantará la CDU a un canciller que los está hundiendo?”, ha dicho Dietmar Bartsch, representante de Die Linke, la izquierda poscomunista.

“Aumentan los impuestos sobre la gasolina, aumentan el IVA por la descarbonización y tenemos la energía más cara de Europa. Lo suyo es violencia contra el pueblo”, ha asegurado el diputado de AfD Michael Espendiller, “por eso su cordón sanitario contra nosotros es antidemocrático”. La derecha populista quiere eliminar todas las medidas públicas para combatir el cambio climático porque empobrecen a Alemania, según su programa.

La extrema derecha da por hecho que se derrumba el cortafuegos del resto de partidos que la aleja del poder. Los radicales se han quedado en Sajonia-Anhalt a tan solo tres diputados de la mayoría absoluta. Pero un acuerdo con la izquierda nacionalista de BSW puede darles el primer Gobierno de Alemania. Y AfD aspira a repetir el éxito el 20 de septiembre, por lo menos en las elecciones en el land de Mecklemburgo-Pomerania.

Las encuestas dan a AfD como ganadora en este estado del Este, aunque todavía lejos del 43% de los votos conseguidos en Sajonia-Anhalt. El último sondeo, del 3 de septiembre publicado por la televisión pública NDR, les da un 35% de los votos. Le sigue de cerca con un 32% el SPD de Manuela Schwesig, la presidenta del land. Schwesig tiene a favor que podría sumar una mayoría de investidura con dos de las formaciones del cordón sanitario, la CDU y Die Linke. Estas tendrán representación parlamentaria: los democristianos con un 10% y los poscomunistas con un 11%, según la encuesta de NDR.

Lo que busca AfD en Mecklemburgo-Pomerania es una jugada difícil pero no imposible, a rebufo del éxito en Sajonia-Anhalt: crecer por encima del 40% y esperar a que BSW entre en el parlamento regional. En las encuestas, como en los comicios de domingo, BSW roza el 5% necesario para ganar escaños.

Un triunfo de AfD en Berlín sería llegar a ser la lista más votada. Los dos sondeos publicados en septiembre por la radio pública del Estado, RBB, y el diario Bild dan a la derecha radical un 18% de los votos, solo dos puntos por debajo de la CDU, que encabeza el Gobierno regional y las encuestas. El resto de las formaciones que conforman el cordón sanitario tienen porcentajes similares: Die Linke, un 19%, Los Verdes y el SPD, un 15%. Se da por hecho que las izquierdas podrán formar un Gobierno de coalición, pero AfD puede por lo menos dar la campanada siendo la ganadora en la capital del país.

La CDU perderá con probabilidad el Gobierno en Berlín, lo que supondría el segundo Estado en el que cae del poder en un mes. La presión sobre Merz irá a más. No solo la oposición como Die Linke pide su relevo, los medios de comunicación insisten en que el canciller está tocado y hundido. Una encuesta de este martes del centro de estudios demoscópicos INSA, publicada por Bild, da a los democristianos la peor intención de voto en años, por debajo la barrera del 20%, un 19,5%. AfD se sitúa como primera fuerza en Alemania con un 29%, según INSA.

Este martes se ha escuchado a la primera voz de peso en la CDU partidaria de relevar a Merz. Ha sido el vicepresidente del partido en Mecklemburgo-Pomerania Tino Schomann, en declaraciones a la televisión pública NDR: “Necesitamos un líder que transmita empatía, credibilidad y solidez. Merz ha demostrado no ser capaz de ello. Creo que no es apto para el cargo, ni para unir al país ni para resolver sus problemas”. Merz afirmó el lunes que no tiene intención de dimitir.

Ilegalización de AfD

Hendrik Wüst es el principal nombre en las quinielas para suceder a Merz en caso de crisis sin retorno en la CDU. Wüst, presidente del land de Renania del Norte – Westfalia, ha sorprendido este martes al desmarcarse de la línea oficial de su partido en el debate sobre la ilegalización de AfD.

Los socialdemócratas, Los Verdes y Die Linke son partidarios de que el Bundestag vote elevar al Tribunal Constitucional una petición de ilegalización de AfD como organización que busca subvertir el orden democrático y la Constitución. Una mayoría simple del poder legislativo puede tomar esta decisión, pero la CDU de Merz se opone alegando que el sentido de la sentencia es incierto, llegará tras años de discusiones y esto solo hará que alimentar el victimismo de la extrema derecha. Wüst ha emitido un comunicado en el que propone crear una comisión de expertos del ejecutivo federal, de los Gobiernos de los länder y de los servicios secretos para tomar una decisión o plantear otras medidas. “La ilegalización de un partido es la última medida, hay que considerar todas las posibles consecuencias legales, no solo una prohibición”, ha dicho Wüst.

La coalición entre CDU, sus hermanos bávaros de la CSU y el SPD también sufre inestabilidad interna por la manera de encarar la embestida de la extrema derecha. Los socialdemócratas han reconocido este martes en que hay reformas acordadas por los tres partidos que son impopulares y que deben retirarse. Públicamente han exigido que se suspenda el proyecto para eliminar la jubilación anticipada a los 63 años. Bild reporta este martes de que también quieren cancelar los recortes en servicios sociales en el hogar para personas dependientes y en el sistema sanitario. Merz insiste en que no puede haber marcha atrás porque, de lo contrario, se pondría en cuestión la continuidad del Gobierno

Incertidumbre en Sajonia-Anhalt

Las inminentes convocatorias electorales tienen también un efecto en las negociaciones en Sajonia-Anhalt. AfD envía señales contradictorias sobre cómo piensa formar Gobierno: su candidato a presidente, Ulrich Siegmund, avisaba el lunes que no piensan ceder ni un ápice en su programa de Gobierno, sobre todo en materia de recortar ayudas a migrantes y en seguridad ciudadana. “Queremos un Gobierno estable, y si hay que repetir elecciones, tendremos un 50% o un 55% de los votos”, dijo Siegmund.

El candidato de AfD no quiere un Gobierno en minoría y llama a otros potenciales diputados tránsfugas a sumarse a su proyecto. Pero desde su partido también se envían mensajes distintos. Tino Chrupalla, copresidente de AfD, admitió el lunes en ZDF que un Gobierno en minoría no es lo ideal pero es posible si reciben el apoyo en la investidura de BSW. Este partido de la izquierda populista, antisistema como AfD, cuenta con cinco diputados. BSW no deja lugar a dudas: facilitarán la investidura de Siegmund. El presidente de su grupo parlamentario en Sajonia-Anhalt, John Lucas Dittrich, ha afirmado este martes que no solo se abstendrán, sino que votarán por Siegmund. La fundadora de BSW, Sahra Wagenknecht, había propuesto que todos los partidos en el parlamento de Sajonia-Anhalt consensuaran un presidente, una opción que AfD ya ha descartado.

Esta confusión permite sobre todo a AfD mantener la distancia con un rival que busca lo mismo, el voto antisistema. BSW ha detectado que sus anteriores alianzas con los partidos del cordón sanitario le han pasado factura, por lo que apuesta por no bloquear a la extrema derecha.

El objetivo de ambos es el mismo: repetir en lo posible los resultados de Sajonia-Anhalt en Mecklemburgo-Pomerania. Frente a ellos tienen a las fuerzas del cordón sanitario, que quieren movilizar al votante indeciso advirtiendo del riesgo que supone el regreso de la extrema derecha en Alemania. “Por un lado está la estabilidad y el progreso, por otro el caos”, ha repetido Müller, la diputada de Los Verdes, en el Bundestag “No lo celebren tan pronto”, ha dicho en referencia a AfD, “mayorías estables democráticas son todavía posibles, en el Oeste y en el Este”.

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