El río Paraguay continúa en descenso en Asunción, donde se encuentra más de dos metros por debajo del nivel habitual para esta época. Pese a la bajante, la Dirección Nacional de Meteorología e Hidrología (DMH) advierte que persiste el riesgo de inundaciones repentinas. El escenario está relacionado con posibles lluvias intensas asociadas al fenómeno El Niño.
Jorge Sánchez, subdirector de Hidrología de la DMH, explicó que la tendencia descendente corresponde al comportamiento habitual de esta temporada. El río suele continuar bajando hasta octubre y posteriormente comienza su recuperación con las precipitaciones estacionales. Actualmente, la escala en Asunción registra apenas 0,44 metros, cuando debería superar los dos metros.
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Sin embargo, este año se suma la influencia de El Niño. Según Sánchez, los índices muestran un fenómeno de elevada intensidad que incrementa las probabilidades de mayores precipitaciones. El especialista indicó que incluso podría alcanzar una intensidad histórica. Este escenario obliga a mantener la vigilancia pese al reducido nivel actual del cauce.
Río Paraguay arrastra varios años con niveles bajos
La situación actual también responde a un déficit hídrico prolongado. Sánchez recordó que desde 2020 se registraron años marcados por La Niña y las sequías. Se esperaba una recuperación durante 2023 y parte de 2024, pero el río Paraguay no consiguió normalizar completamente sus niveles.
La bajante tampoco descarta anegamientos en las comunidades ribereñas. El especialista aclaró que el riesgo no necesariamente proviene de una crecida progresiva del río. Las lluvias intensas y repentinas pueden generar acumulaciones de agua, especialmente en terrenos húmedos o con escasa capacidad para absorber nuevas precipitaciones.
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Un ejemplo se registra en Alberdi, departamento de Ñeembucú, donde se realizaron evacuaciones de animales pese al descenso observado en Asunción. Sánchez explicó que la zona posee numerosos humedales. Allí, pequeños arroyos y otros cauces pueden recargarse rápidamente después de las lluvias y provocar problemas puntuales.
El Niño mantiene riesgo de inundaciones repentinas
La distribución de estas precipitaciones también dificulta anticipar dónde podrían producirse anegamientos. “No se produce por el río, por la corriente del río”, explicó Sánchez sobre determinados episodios. Indicó que estos eventos pueden originarse por la acumulación repentina de grandes cantidades de agua de lluvia.
La DMH considera que octubre, noviembre y diciembre serán meses relevantes para seguir la evolución hidrológica. El monitoreo estará centrado en las lluvias puntuales y en sectores de cuencas medias, como Vallemí, en Concepción. Estos registros permitirán observar si comienza una recuperación progresiva del río Paraguay y evaluar los riesgos asociados a precipitaciones intensas.
Fuente: ABC Color
