06 de octubre de 2026 a la – 23:52
En una noche cargada de un simbolismo inagotable, con el estadio Monumental convertido en un mar de lágrimas y devoción, Lionel Messi tomó el micrófono en el centro del campo tras el pitazo final.
Rodeado por su familia y por toda la plantilla de la Albiceleste, el capitán histórico de 39 años pronunció su discurso de despedida, dejando frases que ya forman parte de la historia sagrada del deporte mundial.
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“Fue un orgullo muy grande defender esta camiseta en estos más de 20 años, hasta en los peores momentos nunca dejé de luchar y de dar el máximo”, expresó el goleador histórico ante una multitud enfervorizada.
Con la voz quebrada, el astro confesó el dolor que le produce dar este paso al costado: “El no venir más va a ser un dolor muy grande. Les juro que me gustaría venir toda la vida porque jugar en la selección Argentina es lo más lindo que te puede pasar”.
El recuerdo de su padre y el desgaste de una carrera eterna
En medio de la emoción, Messi hizo una sentida referencia a su padre, Jorge Messi, fallecido poco tiempo después de la finalización del Mundial 2026, torneo en el que la Albiceleste firmó un subcampeonato inolvidable.
“Siento que es el momento, en el último Mundial fue demasiado todo lo que me tocó vivir. Tuvimos el sueño mío y de todo el país de volver a ser campeones del mundo, estuvimos muy cerquita”, relató, provocando el estallido instantáneo de la gente al grito de “Dale, campeón”.
El 10 también rememoró el desgaste físico y mental de aquel camino mundialista, destacando el cruce de semifinales ante Inglaterra: “Fue un desgaste muy grande a nivel de piernas y emocional. Llegamos muy justo, la peleamos”.
Elogios a sus compañeros y un mensaje de unidad
El capitán no quiso colgar los botines sin ensalzar el esfuerzo de quienes lo acompañaron en la trinchera: “No tengan dudas de que los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta. Tenía guerreros al lado que sabía que dejaban la vida”, agradeciéndoles por haberle cumplido el sueño de infancia de conquistar títulos con su país.
Dirigiéndose directamente a los 85.000 hinchas presentes, Messi agradeció el respaldo incondicional a lo largo de más de dos décadas: “Voy a extrañar muchísimo jugar acá, tuve la suerte de jugar por todo el país y siempre recibí el cariño de todos… Siempre somos locales en todos lados y eso lo sentimos”.
El legado final: apoyo al futuro y orgullo argentino
Antes de sellar su adiós definitivo con una promesa de aliento desde la grada, el genio rosarino dejó un mensaje de unión de cara al porvenir de la Albiceleste: “Los voy a extrañar y ahora voy a estar de ese lado, bancando a estos chicos y a los que vengan. Siempre unidos. Quedó demostrado que cuando nos juntamos y estamos unidos somos más fuertes que cualquiera y superamos lo que sea. Hay gente que quiere ver mal a la selección y no hay que darles el gusto”.
El discurso concluyó con una declaración de amor eterno que desató la ovación definitiva bajo el cielo porteño: “Estoy orgulloso de ser argentino y haber cumplido el sueño con todos ustedes. Los quiero”. Se cierra una era irrepetible, pero el mito del D10S argentino ya es eterno.
