Soldados eritreos han atravesado este miércoles la localidad de Adigrat, en el norte de Etiopía, según testigos y expertos, días después de que los dos países vecinos del Cuerno de África rompieran relaciones diplomáticas, lo que ha avivado el temor a un conflicto abierto.
Los avistamientos de tropas eritreas suponen la primera confirmación de su presencia en territorio etíope durante el conflicto en el norte del país que estalló el mes pasado entre el Gobierno federal y una alianza rebelde.
El ministro de Información de Eritrea, Yemane Gebremeskel, ha negado la presencia de fuerzas de su país en el país vecino y ha atribuido los relatos de los testigos a un plan etíope para justificar una guerra de agresión. Etiopía “ha tratado de presentar de otra forma esta agenda de guerra en términos de defensa propia, fabricando diversas acusaciones contra Eritrea”, ha insistido Gebremeskel. “Así que atamos cabos”.
Por su parte, Etiopía ha acusado a Eritrea de respaldar a la alianza rebelde que combate contra las tropas del Gobierno federal desde el 23 de septiembre en las regiones septentrionales de Tigray, Amhara y Afar. El máximo responsable administrativo de Afar afirmó la semana pasada que tropas eritreas estaban combatiendo en su región, pero la agencia Reuters no ha podido confirmarlo.
El Gobierno de Asmara, capital eritrea, niega estas acusaciones, que la semana pasada provocaron la ruptura de relaciones diplomáticas.
Portavoces del Gobierno de Etiopía y del primer ministro, Abiy Ahmed, no han respondido por ahora a las solicitudes de comentarios por parte de los medios de comunicación.
Testigos en Adigrat
Dos residentes de Adigrat, una localidad de Tigray situada a unos 25 kilómetros al sur de la frontera con Eritrea y que no ha sufrido enfrentamientos durante el actual conflicto, han asegurado haber visto este miércoles por la mañana dos camiones con decenas de soldados eritreos atravesando la localidad.
Según estos testigos —que hablaron bajo condición de anonimato por miedo a su seguridad debido al conflicto en curso—, pudieron identificar a los soldados como eritreos por sus uniformes de camuflaje de color blanquecino. Otro residente de Adigrat que no se encontraba en la localidad en ese momento ha indicado que sus familiares le han contado que también han visto tropas eritreas.
Jalale Getachew Birru, experto regional en África Oriental del proyecto sin ánimo de lucro Armed Conflict Location & Event Data (ACLED), también ha afirmado que las fuerzas eritreas han cruzado la frontera por Zelambesa este miércoles y se han desplazado hacia el sur, en dirección a Adigrat.
El ejército etíope había llevado a cabo ataques con drones contra vehículos que transportaban a los soldados eritreos en Guada, ha aseverado Birru, sin proporcionar más detalles.
Durante más de tres años, Abiy y otros responsables etíopes han afirmado reiteradamente que el acceso al mar es vital para la seguridad y la economía de su país, que carece de litoral. Asmara considera esos comentarios una amenaza implícita en su contra, mientras que Adís Abeba ha dicho que pretende obtener acceso al mar de forma pacífica.
Una tregua endeble
Soldados eritreos combatieron en apoyo del Gobierno federal de Etiopía durante la guerra civil de 2020-2022 en Tigray, en la que murieron al menos 600.000 personas según la Unión Africana. Algunos de ellos permanecieron en zonas del norte de esta región próximas a la frontera mucho después de que terminara la guerra, según el Gobierno de Etiopía, expertos de la ONU y organizaciones de derechos humanos; extremo que Eritrea niega. El Gobierno de Etiopía también ha acusado a Egipto y Sudán de apoyar a la alianza opositora. Ambos lo han negado.
Los combates que estallaron el mes pasado han avivado el temor a que la inestabilidad pueda extenderse más allá de las fronteras de Etiopía, en una región cada vez más frágil en la que otras potencias compiten por ejercer influencia. Tigray tiene al norte a Eritrea, viejo enemigo de Etiopía, y al oeste a Sudán, inmerso en una guerra civil desde hace más de tres años.
El sábado, el Departamento de Estado de Estados Unidos instó a Asmara y Adís Abeba a actuar con moderación y advirtió de que un conflicto pondría en peligro la colaboración de Estados Unidos con ambos países.
Eritrea, antigua provincia de Etiopía, consiguió convertirse en Estado en 1993 tras una lucha por la independencia de 30 años. Los dos países libraron una guerra fronteriza entre 1998 y 2000 que causó decenas de miles de muertos. Normalizaron sus relaciones diplomáticas en 2018, lo que le valió a Abiy el Premio Nobel de la Paz, pero las relaciones volvieron a deteriorarse durante la guerra de Tigray de 2020-2022.
