La Secretaría Nacional de Cultura declaró al cocido paraguayo como Patrimonio Cultural Inmaterial del país mediante la Resolución N.º 610/2026. Esta disposición formaliza las prácticas, técnicas, conocimientos y saberes tradicionales ligados a su preparación y consumo cotidiano. La medida reconoce el valor de una infusión elaborada a base de yerba mate y azúcar quemada. Además, consolida un símbolo gastronómico que define la identidad de miles de familias paraguayas en todo el territorio nacional.
El anuncio oficial se concretó durante el conversatorio denominado “La yerba mate paraguaya: Orgullo Nacional”. Dicho espacio reunió a autoridades estatales, productores del rubro y diversos representantes del sector yerbatero paraguayo. En ese marco, los participantes analizaron las cualidades esenciales del producto madre. Asimismo, evaluaron las gestiones y avances orientados a conseguir la Denominación de Origen para la yerba mate local.
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La ministra de Cultura, Adriana Ortiz Semidei, encabezó la presentación y valoró el arraigo popular de esta infusión. Ortiz Semidei remarcó que esta costumbre sobrevive gracias a la transmisión oral entre generaciones y se mantiene viva en los hogares paraguayos. Por lo tanto, la titular de la cartera estatal planteó el interés de impulsar su presencia cotidiana. La intención es promover activamente su consumo dentro de escuelas, oficinas laborales y centros turísticos nacionales.
Salvaguarda para el cocido paraguayo y su tradición
En este contexto, la declaratoria patrimonial protege tanto a la bebida como a sus variantes comunitarias de preparación. Cada comunidad del país aporta rasgos particulares a la receta según sus propios usos tradicionales. De esta manera, el documento ministerial abarca los métodos tradicionales de quemado y colado que caracterizan a los pueblos locales. Estos conocimientos culinarios constituyen un tesoro colectivo que resguarda la memoria social de nuestra tierra.
Por su parte, la Secretaría Nacional de Cultura busca evitar que se pierdan estas costumbres asociadas al alimento diario. La institución proyecta asegurar la vigencia de estos saberes populares frente a los cambios de hábitos modernos. Consecuentemente, el amparo legal brinda herramientas para custodiar técnicas artesanales de preparación en cada rincón patrio. El reconocimiento oficial ratifica que la infusión matutina expresa la identidad cultural de la nación entera.
Finalmente, la disposición oficial realza una práctica sencilla presente en el despertar de innumerables hogares del país. Compartir un jarro caliente fortalece las raíces culturales y une a las familias alrededor del fogón paraguayo. Esta bebida tradicional reafirma el orgullo por los saberes heredados de nuestros antepasados en cada jornada. Su consagración patrimonial consolida un emblema del sabor nacional para las futuras generaciones de paraguayos.
Fuente: Megacadena
