13 de octubre de 2026 – 09:31
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, reconoció los fuertes rumores sobre la decisión del líder de Honor Colorado, Horacio Cartes, de inclinar su apoyo hacia el ministro Juan Carlos Baruja de cara a las presidenciales de 2028. Aunque aseguró que no descabalgará por el momento y que esto le otorga “más autonomía”, advirtió que evaluará los pasos a seguir tras conversar con la dirigencia y con el propio mandatario Santiago Peña.
El tablero político del oficialismo sufrió una severa sacudida tras las declaraciones del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, quien abordó abiertamente la crisis interna dentro del movimiento Honor Colorado de cara a las elecciones generales de 2028.
Ante los crecientes rumores sobre la decisión del titular del Partido Colorado y líder del sector, Horacio Cartes, de impulsar la postulación del actual ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, Alliana dejó en claro que no dará un paso al costado de forma apresurada y que buscará el respaldo de las bases dirigenciales.
Alliana confirmó que habló brevemente con Peña tras la reunión del presidente con Cartes, respecto al relevo en la chapa presidencial. “Yo oficialmente no tengo nada, pero sí muchísimo ruido. Ustedes saben que yo voy de frente, trato en lo posible de no mentir, pero creo que fue así”, expresó el segundo del Ejecutivo
A renglón seguido reveló que el propio mandatario Santiago Peña le sugirió reunirse a conversar tras la filtración del hecho: “Me dio el título y se rió un rato, me dijo: Vení, vení, vamos a hablar”.
A pesar de la supuesta bendición política hacia Baruja, Alliana enfatizó que su legitimidad como precandidato proviene de un mandato institucional respaldado por la dirigencia de base.
“Yo entiendo que fui designado en una plenaria del movimiento donde estuvieron más de 1.500 autoridades de Honor Colorado, entre ellos intendentes, gobernadores, senadores, diputados y otras autoridades partidarias”, recordó.
Al ser consultado puntualmente sobre si esta maniobra lo obligaría a renunciar a sus pretensiones ejecutivas para el próximo período gubernamental, Alliana fue enfático: “No, no, no, no. No, no voy a descabalgar”.
