El dirigente de la Organización de Trabajadores de la Educación del Paraguay (OTEP), Gabriel Espínola, cuestionó duramente el programa Hambre Cero, al que calificó como una herramienta electoral y un negocio comercial. En declaraciones a radio Monumental 1080 AM, sostuvo que los USD 1.500 millones destinados a la iniciativa podrían haberse utilizado para atender necesidades más urgentes del sistema educativo paraguayo.
A criterio del sindicalista, el programa no forma parte de un proyecto educativo integral. Espínola afirmó que una de las principales apuestas del gobierno de Santiago Peña terminó dando mayor poder político a los gobernadores, sin resolver los problemas que enfrentan diariamente los estudiantes y docentes.
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El dirigente también cuestionó el enfoque de la iniciativa y aseguró que se está utilizando una necesidad básica de los alumnos con fines comerciales. “La iniciativa terminó por transformar el derecho a la educación al negocio por el derecho a la alimentación. El derecho a la alimentación se convierte en un negocio con este programa”, expresó.
🔴 «Hambre Cero se convirtió en una herramienta electoral»
👉🏼 Gabriel Espínola, de la OTEP, señaló que el programa de alimentación escolar no responde a un plan educativo integral y que se ha terminado convirtiendo en un negocio comercial y en una herramienta electoral.
🗣️ «Es para negocio y a la vez es para el desarrollo del aparato electoral que pretende dar continuidad a estos más de 75 años de gobierno de un partido», dijo.
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Cuestionan el uso electoral de Hambre Cero
Espínola sostuvo que la contratación de trabajadores para preparar y distribuir los alimentos también podría servir para fortalecer estructuras políticas en los departamentos. “Es para negocio y a la vez es para el desarrollo del aparato electoral que pretende dar continuidad a estos más de 75 años de gobierno de un partido”, manifestó.
El referente de la OTEP recordó además que Hambre Cero no figuraba entre las promesas de campaña del actual Gobierno y cuestionó la forma en que se puso en marcha.
Otro de los reclamos del gremio tiene que ver con la falta de infraestructura en las escuelas. Según Espínola, numerosas instituciones no cuentan con espacios adecuados para preparar o recibir los alimentos, lo que obligó a algunas comunidades educativas a improvisar cocinas dentro de bibliotecas y oficinas de dirección, incluso levantando paredes precarias para acondicionar esos lugares.
El programa Hambre Cero contempla la provisión de desayuno, almuerzo y merienda escolar, con el propósito de mejorar la alimentación de los estudiantes y reducir el ausentismo. Su financiamiento proviene de recursos del Tesoro Nacional y de las compensaciones que recibe Paraguay por la cesión de energía de Itaipú.
Gobernaciones manejan millonarios recursos del programa
La implementación de Hambre Cero también puso importantes sumas de dinero público bajo la administración de los gobiernos departamentales.
Alto Paraná figura como el departamento con mayores transferencias, con G. 287.695 millones. Le siguen Caaguazú, con G. 166.943 millones; San Pedro, con G. 153.880 millones; Itapúa, con G. 150.000 millones; y Canindeyú, con G. 118.270 millones.
Los departamentos del Chaco, en cambio, reciben montos menores debido a su menor población.
El manejo de estos recursos también genera cuestionamientos políticos. Aunque Presidente Hayes quedó excluido de la administración del programa, su gobernador, Bernardo Zárate, forma parte del bloque negociador G15.
Por su parte, el gobernador de Central, Ricardo Estigarribia (PLRA), considera que la exclusión de su departamento responde a intereses políticos y busca perjudicar sus aspiraciones electorales de cara al 2028.
Fuente: Última Hora
