03 de noviembre de 2026 – 21:43
Ya descendido y jugando sin la presión del resultado, Sportivo San Lorenzo se convirtió en el verdugo de los candidatos al título. Después de complicar a Libertad, el “Rayadito” se impuso ahora por 2-0 frente a Nacional en La Visera, en un duelo por la fecha 18 del torneo Clausura 2026. Con este gran triunfo a domicilio, frenaron al inmediato perseguidor de Olimpia y le dejaron el camino más despejado al franjeado que mañana puede ampliar su ventaja.
El dueño de casa asumió el protagonismo desde el arranque, imprimiendo intensidad en ataque y buscando adueñarse de campo ajeno. Del otro lado, Sportivo San Lorenzo aguantó el primer impacto testeando el terreno, pero con el correr de los minutos se acomodó tácticamente y comenzó a inquietar la portería defendida por Santiago “Kili” Rojas.
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Una vez asentado en el campo, el “Rayadito” exhibió su versión más punzante. Superado el primer cuarto de hora, logró generar la primera jugada clara del partido: el delantero José Alfredo Barrios, ubicado sobre la banda derecha, recibió una asistencia de Franco Aragón y sacó un potente derechazo que rozó el travesaño del arco local, fue el primer aviso de la visita.
El trámite comenzaba a hacerse de ida y vuelta cuando la visita rompió el cero con una gran jugada colectiva. Todo nació de la incursión ofensiva del lateral Isaías Fretes, quien recibió una descarga de Franco Aragón, ganó la línea de fondo por la izquierda y mandó un centro rasante, que Marcelo Ferreira conectó de zurda; el remate fue bloqueado por Rodrigo Melgarejo, pero el rebote le quedó servido al propio delantero, que con un puntazo de derecha mandó el esférico al fondo de la red.
Herido en su orgullo, el elenco “Tricolor” retomó el protagonismo. Manejó la pelota e intentó profundizar por las bandas, aunque careció de profundidad para inquietar al arco “rayadito”. Su única respuesta clara llegó con un disparo rasante de Hugo Adrián Benítez desde la frontal del área, que se perdió a un metro del poste derecho de Luis Franco, quien tenía controlada la acción.
En la complementaria, el dueño de casa volvió a volcar el juego en campo sanlorenzano y estuvo a punto de conseguir el empate con un “gol de vestuario”. Josué Colmán recibió un cambio de frente desde la derecha enviado por Leandro Meza, encaró a Leandro Esteche, encontró el hueco y sacó un derechazo con destino de red; sin embargo, el remate salió muy centralizado y facilitó la contención de Luis Franco, bien ubicado sobre su izquierda.
Minutos más tarde, a través de una pelota parada, La Academia rozó nuevamente la igualdad. En un tiro libre ejecutado a un metro de la medialuna, el remate de derecha pasó con limpiamente por encima de la barrera y se estrelló contra el larguero, dejando al arquero Luis Franco, totalmente inmóvil como un mero espectador de una ejecución perfecta.
El conjunto dirigido por Víctor Bernay intensificó su asedio y generó dos situaciones claras antes de cumplirse la hora de juego. Primero, Leandro Meza asistió a Orlando Gaona Lugo, cuyo derechazo superó a Luis Franco, pero apareció milagrosamente Luis Fernando Cáceres para despejar el balón sobre la línea. Instantes después, en plena presión local, Josué Colmán probó con un tiro rasante desde la medialuna que el arquero desactivó con una gran estirada sobre su derecha.
Liberado del peso del descenso —consumado varias fechas atrás—, San Lorenzo hizo gala de una enorme soltura. Demostró templanza para aguantar los embates de Nacional, administrar la ventaja y jugar con la desesperación del rival, sin dejar de ser letal en los momentos claves para asestar golpes definitivos, muy difíciles de reponer para el anfitrión.
Cuando restaba poco para el final, el ingreso de Santiago Salcedo revolucionó el ataque de la visita. El experimentado delantero de 45 años fue el artífice intelectual del segundo tanto: recibió un pase de Rodrigo Amarilla por la izquierda, desairó con absoluta facilidad al juvenil Mauro Coronel (18 años) para ganar la línea de fondo y envió un centro atrás que descolocó a toda la defensa. El balón le cayó servido nuevamente a Amarilla, quien depositó el balón en el fondo de la red.

