Un ciberataque contra varios centros regionales del organismo público que gestiona las donaciones de sangre en Francia pusieron en riesgo la conservación de grandes reservas destinadas a transfusiones y ensayos clínicos. Los atacantes no entraron en los sistemas propios del organismo de conservación, sino en los de Coolworld, una empresa que suministra sus equipos de refrigeración. Así trataron de elevar a distancia los umbrales de temperatura y descongelación de las cámaras frías de tres centros donde se almacena plasma. Según las autoridades francesas, el objetivo era que esas cámaras pasaran de -30 °C a 110 °C. En ellas se conservan muestras y plasma congelado destinado a transfusiones.
El ataque se detectó a tiempo esta vez, aunque no se sabe quién estaba detrás de la operación. El Gobierno francés asegura que no se ha perdido ningún producto sanguíneo, que no se han identificado consecuencias sanitarias y que la extracción y la distribución de sangre siguen funcionando con normalidad. La agencia nacional de ciberseguridad francesa (ANSSI) y el Ministerio de Sanidad investigan el incidente.
El ataque es extremadamente similar a otros ataques recientes contra las instalaciones frigoríficas de decenas de supermercados en al menos siete países europeos. En este caso se trataba de una instalación mucho más delicada para los ciudadanos franceses. A diferencia de la mayoría de ciberataques contra el sector sanitario, que buscan robar datos o pedir un rescate, este iba dirigido a dañar físicamente unas reservas.
Las cámaras frigoríficas contenían bolsas de plasma destinadas a transfusiones o a la fabricación de medicamentos. Estos productos fueron “trasladados y puestos a salvo”. La empresa encargada de los frigoríficos aseguró que “reaccionó rápidamente adoptando las medidas oportunas”.
El gabinete de la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, a la Agencia France-Presse (AFP), explicó que “se están llevando a cabo investigaciones técnicas para determinar con mayor precisión el procedimiento utilizado y las circunstancias del incidente, el número total de equipos que podrían estar afectados, así como las condiciones y el calendario para volver a poner en funcionamiento las instalaciones afectadas.
La investigación trata de esclarecer también si el incidente de ciberseguridad está relacionado con la nueva oleada de ataques que, el domingo 1 y el lunes 2 de noviembre, tuvo como objetivo frigoríficos y congeladores de supermercados de numerosos países europeos, principalmente de Bélgica. Tampoco es posible establecer, por ahora, una relación con los ataques masivos que afectaron a cientos de instalaciones frigoríficas de las grandes cadenas de distribución francesas durante la noche del 11 al 12 de octubre, provocando pérdidas económicas a numerosos supermercados.
