13 de mayo de 2026 a la – 22:15
Con los paraguayos Agustín Sández y Enzo Giménez como protagonistas, el “Canalla” dio vuelta un partido de locos en el tiempo suplementario. Racing de Avellaneda terminó con nueve hombres y no pudo resistir el asedio rosarino en una noche de pura tensión.
El fútbol argentino volvió a regalar una noche de esas que quedan grabadas en la memoria. En un Gigante de Arroyito que fue una auténtica caldera, Rosario Central demostró por qué su casa es una fortaleza inexpugnable. El equipo comandado por Jorge Almirón sufrió, remó contra la corriente y terminó celebrando una clasificación a semifinales del Apertura que parecía escaparse tras un primer tiempo gris.
La historia comenzó torcida para el local. Durante los primeros 45 minutos, Racing ejecutó un plan táctico casi perfecto, anulando por completo los circuitos de ataque de Central y dejando al “Canalla” sin un solo remate al arco. La superioridad de la Academia se tradujo en el marcador a los 40 minutos, cuando Matías Zaracho mandó a la red un centro preciso de Adrián “Maravilla” Martínez, silenciando momentáneamente a la multitud rosarina.
Sin embargo, tras el descanso, Rosario Central mutó en un equipo voraz. La jerarquía de Ángel Di María empezó a pesar y, a los 65 minutos, un córner ejecutado por el “Fideo” encontró la cabeza de Gastón Ávila en el primer poste para estallar el 1-1. A partir de ahí, el partido se convirtió en un calvario para Racing: “Maravilla” Martínez vio la roja a los 74 minutos, obligando a los de Avellaneda a una resistencia heroica liderada por las tapadas milagrosas de Facundo Cambeses.
La tensión se trasladó a la prórroga, donde el panorama para la visita terminó de oscurecerse con la expulsión de Marco Di Cesare apenas iniciarse el suplementario. Con dos hombres más en cancha y un empuje incontenible, el premio para Central llegó al inicio de la segunda mitad del tiempo extra. Enzo Copetti, con un derechazo esquinado a los 106 minutos, firmó el 2-1 definitivo desatando la locura total en Arroyito.
En el bando ganador, los paraguayos cumplieron con creces: Agustín Sández estuvo presente hasta el minuto 91, mientras que Enzo Giménez aportó despliegue físico hasta ser sustituido a los 76. Con este triunfo, Rosario Central ya se instala entre los cuatro mejores del torneo y espera por el ganador del duelo entre River Plate y Gimnasia La Plata. Por la otra llave, el boleto a la gran final lo disputarán Argentinos Juniors y Belgrano de Córdoba.
