Por enésima vez el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado marcha atrás después de haber anunciado a bombo y platillo una decisión. Había proclamado que retiraría tropas de Europa, como parte de sus medidas de represalia contra la OTAN por lo que considera falta de apoyo de los aliados. Pero ahora el mandatario ha anunciado en redes sociales que enviará 5.000 soldados adicionales a Polonia.
En un comentario en su red social, Truth, el republicano ha citado su amistad con el presidente conservador nacionalista polaco, Karol Nawrocki, para anunciar el nuevo despliegue. “Ante la exitosa elección del ahora presidente de Polonia, al que me enorgulleció apoyar, y dada nuestra relación con él, me complace anunciar que Estados Unidos enviará 5.000 soldados adicionales” al país de Europa oriental, ha escrito.
Trump, que ha convertido en un lugar común sus improperios sobre la Alianza Atlántica y amenaza desde hace años con sacar a Estados Unidos de la organización, recibió a Nawrocki en la Casa Blanca en mayo del año pasado y le expresó su apoyo antes de las elecciones en las que el candidato conservador derrotó a su rival del partido centrista del primer ministro Donald Tusk.
La Administración del presidente republicano había anunciado la retirada de cerca de 5.000 soldados estadounidenses destinados en bases militares en Alemania a lo largo del próximo medio año. El Pentágono había descrito esa salida como una vuelta a los niveles previos a la invasión rusa de Ucrania en 2022. Pero Trump había advertido que sacaría a miles de soldados estadounidenses de Europa como parte de una serie de medidas de castigo contra los aliados por considerar que no le habían respaldado como él esperaba en la guerra que ordenó lanzar contra Irán el 28 de febrero. En el caso del recorte en Alemania, la decisión llegaba después de que el canciller Friedrich Merz hubiera criticado la gestión estadounidense de la guerra y hubiera opinado que Irán estaba “humillando” a Estados Unidos en Oriente Próximo.
El presidente estadounidense también ha advertido a otros socios de la OTAN, España e Italia, de que podrían correr la misma suerte por negarse a autorizar el uso de bases en sus territorios para la ofensiva lanzada por Estados Unidos junto a Israel contra Irán el 28 de febrero.
Este martes, el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, había declarado a la prensa que un envío previsto de 5.000 soldados estadounidenses a Polonia se encontraba suspendido como parte de esa revisión de la presencia militar norteamericana en Europa.
La cancelación del despliegue en Polonia se había anunciado la semana pasada en una reunión conjunta entre el Mando Europeo y el Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos en Europa y África.
El miércoles, en un comunicado, el Pentágono había confirmado el recorte del número de equipos de brigadas de combate (BCT) asignadas a Europa, que pasarían de los cuatro actuales a tres. Como resultado, el despliegue de fuerzas estadounidenses en Polonia quedaría “retrasado temporalmente”.
“Esta decisión (el recorte de tropas) ha sido resultado de un proceso exhaustivo, de muchos niveles, centrado en la posición militar estadounidense en Europa”, aseguraba en su comunicado el Departamento de Defensa menos de 24 horas antes de que Trump anunciara el envío adicional. “Esto ha resultado en un retraso temporal del despliegue de tropas estadounidenses a Polonia, que es un aliado modelo”, sostenía el Pentágono.
“El Departamento de Estado determinará la disposición definitiva de estas y otras fuerzas en Europa de acuerdo con un análisis detallado de las necesidades estratégicas y operativas estadounidenses, así como la propia capacidad de nuestros aliados para contribuir con tropas a la defensa de Europa”, apuntaba el comunicado militar.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, habló con el viceprimer ministro polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, el mismo martes, según puntualiza la declaración del Pentágono. Ese encuentro tuvo como objetivo garantizar, entre otras cosas, que Estados Unidos mantuviera una presencia suficiente en el país europeo. “Polonia ha demostrado la capacidad y la determinación para defenderse. Otros países europeos deberían seguir su ejemplo”, apuntaba el Departamento de Defensa.
Después de que se conociera la paralización del despliegue la semana pasada, Kosiniak-Kamysz aseguró: “Me gustaría tranquilizar a todos aquellos que están preocupados: el número de tropas estadounidenses en Polonia no está disminuyendo”. E insistía: “Trabajamos para aumentar tanto el tamaño como las capacidades operativas del contingente militar estadounidense estacionado en Polonia”.
