La clasificación mundialista impulsó la demanda turística, elevó los costos de viaje y dinamizó el mercado aeronáutico y hotelero paraguayo.
La clasificación de Paraguay a los octavos de final del Mundial 2026 generó un fuerte impacto económico sobre el sector turístico y aeronáutico. La demanda de viajes hacia Estados Unidos agotó gran parte de la oferta disponible, elevó los pasajes por encima de US$ 2.500 y movilizó a más de 10.000 paraguayos, según datos de Migraciones, mientras agencias y aerolíneas ajustan su capacidad ante un fenómeno sin precedentes.
¿Cómo impactó la clasificación de Paraguay en el mercado de viajes?
El histórico pase de la Albirroja a los octavos de final no solo despertó la ilusión deportiva, sino que también activó uno de los mayores movimientos turísticos registrados en torno a una selección paraguaya. La demanda de vuelos hacia Estados Unidos se multiplicó en cuestión de horas, provocando un aumento significativo de las tarifas y una rápida reducción de la disponibilidad de asientos.
Solo durante el último feriado se comercializaron más de 250 pasajes de último momento en un solo día, mientras las agencias reportaron que los vuelos comerciales tradicionales quedaron prácticamente agotados para las fechas cercanas al encuentro frente a Francia en Filadelfia.
¿Por qué aumentaron los precios de los pasajes a Estados Unidos?
El fuerte incremento de la demanda elevó las tarifas aéreas por encima de los US$ 2.500 para los últimos lugares disponibles.
Ante la escasez de asientos, numerosos aficionados comenzaron a optar por rutas alternativas, viajando hacia ciudades como Miami o Nueva York para luego trasladarse por vía terrestre hasta Pensilvania, donde se disputará el encuentro.
Paralelamente, los paquetes terrestres —que incluyen alojamiento, traslados y entradas, pero no el boleto aéreo— pasaron a cotizarse entre US$ 2.700 y US$ 2.800, reflejando también la presión sobre la capacidad hotelera y logística.
¿Qué cifras deja el movimiento de paraguayos hacia el Mundial?
De acuerdo con la Dirección Nacional de Migraciones, más de 10.000 paraguayos ya viajaron hacia Estados Unidos desde el inicio del Mundial.
El director de la institución, Jorge Kronawetter, explicó que la cifra contempla tanto vuelos regulares como operaciones chárter y conexiones internacionales realizadas principalmente vía Panamá y São Paulo.
Solo durante esta semana salieron alrededor de 1.000 compatriotas, mientras que antes del debut de Paraguay despegaron dos vuelos chárter completos.
Las autoridades estiman que el flujo continuará creciendo si la selección avanza a nuevas fases del torneo.
¿Qué efectos económicos genera este fenómeno para el sector turístico?
El Mundial se convirtió en un importante dinamizador para toda la cadena de valor del turismo.
Entre los sectores beneficiados aparecen:
- Agencias de viajes
- Aerolíneas
- Hoteles
- Empresas de transporte terrestre
- Servicios turísticos internacionales
Desde la Asociación Paraguaya de Agencias de Viajes y Empresas de Turismo (Asatur) señalaron que la demanda comenzó incluso antes de finalizar el encuentro frente a Alemania, obligando a operadores y mayoristas a diseñar nuevos paquetes prácticamente en tiempo real.
La entidad también recomendó contratar únicamente servicios mediante operadores autorizados para evitar fraudes ante la elevada demanda.
¿Cómo responde la infraestructura aeroportuaria al incremento de pasajeros?
El crecimiento del flujo de viajeros también impactó en la operación del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi.
Según Migraciones y la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), se reforzó la dotación de funcionarios para agilizar los controles migratorios y atender el incremento de pasajeros, incluidos viajeros extranjeros que utilizan Asunción como punto de conexión regional.
Además del movimiento de paraguayos, se registró un aumento de ciudadanos argentinos y de otros países que eligieron la capital paraguaya como escala para continuar viaje hacia Estados Unidos.
El fenómeno confirma cómo un evento deportivo de escala mundial puede trasladar rápidamente su impacto hacia la economía real, impulsando el consumo turístico, el transporte aéreo y la actividad de servicios, sectores que concentran buena parte del gasto asociado a los grandes acontecimientos internacionales.
