El Congreso archivó el proyecto que buscaba limitar el margen de ganancia en cortes populares al considerar que vulneraba principios constitucionales.

Senado archiva proyecto para limitar el precio de la carne y reafirma el libre mercado

La Cámara de Senadores rechazó y archivó el proyecto de ley impulsado por el senador Éver Villalba (PLRA) que proponía establecer un límite del 10% al margen de utilidad sobre determinados cortes de carne vacuna. La mayoría del pleno sostuvo que la iniciativa contradecía principios constitucionales vinculados a la libre competencia, la propiedad privada y el funcionamiento de la economía de mercado.

El control de precios quedó fuera del debate legislativo

El proyecto buscaba contener el aumento sostenido de los precios de la carne, uno de los alimentos con mayor incidencia en la canasta básica. La propuesta alcanzaba específicamente a la costilla, el puchero y la carnaza de primera, estableciendo que el margen máximo de utilidad sobre los costos de producción y distribución no superara el 10%.

La iniciativa también otorgaba a la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (Sedeco) facultades para fiscalizar el cumplimiento de la normativa y aplicar sanciones en caso de incumplimiento. Sin embargo, las comisiones asesoras recomendaron su rechazo al considerar que la regulación interfería en el funcionamiento del mercado.

Los argumentos constitucionales y económicos pesaron en la votación

Durante el debate, legisladores del oficialismo sostuvieron que el Estado no puede fijar márgenes de rentabilidad para un producto comercializado en un mercado abierto, argumentando que ello vulneraría garantías constitucionales relacionadas con la libertad económica y la libre competencia.

A ello se sumaron advertencias de representantes del sector productivo, quienes señalaron que un esquema de control de precios podría generar efectos no deseados sobre la cadena cárnica.

Entre los principales argumentos expuestos durante el debate se mencionaron:

  • Riesgo de desabastecimiento en el mercado interno.
  • Reducción del incentivo a la producción ganadera.
  • Afectación de la competitividad del sector cárnico.
  • Incremento de la informalidad en la comercialización.
  • Posibles distorsiones en los precios por una menor oferta.

El aumento del precio de la carne mantiene la presión sobre los consumidores

El rechazo del proyecto ocurre en un contexto de fuertes incrementos en varios cortes de carne. Según el proyectista, algunos productos registraron aumentos superiores al 50% durante los últimos meses, afectando especialmente el presupuesto de los hogares paraguayos.

Uno de los ejemplos mencionados durante el debate fue la carnaza de primera, cuyo precio supera actualmente los G. 50.000 por kilogramo en numerosos puntos de venta, situación que mantiene abierto el debate sobre el acceso de las familias a uno de los principales alimentos de consumo nacional.

No obstante, la mayoría de los senadores concluyó que el encarecimiento debía abordarse mediante políticas que promuevan la competencia y la eficiencia del mercado, y no mediante la fijación de márgenes de utilidad.

Cruce político durante la sesión del Senado

El debate también estuvo marcado por fuertes cuestionamientos políticos. El presidente del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, calificó la propuesta de «descabellada», mientras que el senador Luis Pettengill, empresario vinculado al sector cárnico, sostuvo que la iniciativa resultaba inviable para la economía paraguaya.

Por su parte, Éver Villalba defendió el proyecto argumentando que buscaba proteger el poder adquisitivo de la población frente al aumento sostenido del precio de la carne y corregir posibles distorsiones en la cadena de comercialización. Sin embargo, sus argumentos no reunieron el respaldo necesario para avanzar con la propuesta.

La carne seguirá regida por la oferta y la demanda

Con el archivo definitivo del proyecto, el precio de la carne continuará determinado por las condiciones del mercado, la evolución de la oferta y la demanda, los costos de producción, las condiciones climáticas y el comportamiento de los mercados internacionales.

La decisión también envía una señal sobre la postura del Congreso respecto a la intervención estatal en la formación de precios. Para la mayoría de los senadores, preservar el esquema de libre mercado constituye un elemento central para mantener la seguridad jurídica y la previsibilidad de uno de los sectores exportadores más relevantes de la economía paraguaya, aunque el desafío de contener el impacto del aumento de los alimentos sobre el consumo interno permanece abierto.

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