Un gran ataque ruso con cientos de drones y misiles ha sacudido entre el viernes y el sábado varias regiones del país, entre ellas la de Kiev, capital de Ucrania. Allí, hasta el momento, la cifra de muertos en el entorno de un depósito militar asciende a 37, según las autoridades. Esas víctimas mortales se han sucedido en un bombardeo con drones sobre el distrito de Bucha, localidad de infausta memoria y símbolo de la barbarie de esta guerra donde en torno a 400 civiles fueron asesinados durante el mes largo de ocupación rusa en 2022.

Hay que sumar, además, la muerte de una niña de dos años tras el impacto de un dron a mediodía del sábado contra un café de la capital, según ha informado el alcalde, Vitali Klitschko.

El propio presidente Volodímir Zelenski ha informado de la apertura de una investigación tras el ataque en Bucha ante una posible negligencia por ubicar un depósito de armas cerca de zonas residenciales, lo que, según su explicación, podría haber provocado el alto número de muertos. El primer ministro, Sergii Koretskyi, habla incluso de “negligencia criminal”. Las primeras imágenes que llegaban a las redes sociales al anochecer del viernes indicaban ya un posible ataque sobre instalaciones con munición o armas debido a las sucesivas explosiones que estaban teniendo lugar.

Entre los más de 40 heridos de diversa consideración hay cuatro niños, aunque las autoridades reconocen que el balance de víctimas no es definitivo. El impacto ha causado daños en torno a medio centenar de construcciones.

Las autoridades locales han informado de que sus defensas antiaéreas han logrado derribar una parte importante del armamento empleado, pero, aun así, no han podido impedir una de las más mortíferas ofensivas desde que el Kremlin desató la gran invasión sobre el país vecino en febrero de 2022.

Rusia, según la Fuerza Aérea ucrania, ha lanzado 267 drones, un misil antibuque Oniks y un misil balístico Iskander-M, cuya trayectoria es muy difícil de interceptar con el armamento del que dispone Ucrania. Informó además de que han logrado derribar o neutralizar un total de 233 drones de los tipos Shahed, Gerbera y otros en diferentes regiones del país.

El principal lugar atacado se sitúa en la aldea de Myla, a una decena de kilómetros al oeste de Kiev. El impacto con drones, a última hora del viernes, ha provocado un gran incendio y diversas explosiones además de víctimas mortales además de obligar a desalojar a casi 400 personas. Ante la gravedad de los hechos y para facilitar los trabajos de los empleados de emergencia, la carretera que lleva desde Kiev a la ciudad occidental de Chop lleva cortada desde última hora del viernes.

Es en ese cinturón metropolitano de la capital donde, en 2022, las tropas rusas que iban a derrocar al presidente Zelenski fueron frenadas en una batalla con el ejército local que acabó marcando el curso de la gran invasión orquestada por el presidente Vladímir Putin, que trató de tomar el centro de poder para hacerse con toda Ucrania.

El mandatario ha explicado en un comunicado que hasta el lugar se han desplazado unos 300 empleados de los diferentes cuerpos de seguridad y emergencias. Señala que, tras un primer impacto sobre un almacén, hubo una nueva detonación dando a entender que había sido golpeado un depósito de municiones o armamento.

De hecho, según Zelenski, una de las autoridades locales que acudió en un primer momento y se hallaba llevando a cabo rescates se encuentra entre las víctimas mortales. En el entorno se han producido daños significativos sobre edificios residenciales una residencia de ancianos y personas discapacitadas, según el testimonio del mandatario.

Zelenski se ha referido de inmediato a la polémica del arsenal probablemente atacado y ha señalado que “las municiones no pueden almacenarse cerca de hogares u otras áreas residenciales”. “Quienes permitieron que esto ocurriera deben rendir cuentas por sus decisiones. Investigadores de la Policía Nacional y del Servicio de Seguridad de Ucrania están llevando a cabo una investigación previa al juicio, y se han iniciado procedimientos penales por cargos de negligencia oficial”, ha agregado en su comunicado.

La región de Kiev sufrió un incidente similar el 6 de junio. Un ataque ruso sobre Vyshneve causó la muerte a nueve personas. “Lamentablemente, está claro que la terrible tragedia de Vyshneve no ha servido de lección. En el quinto año de una invasión a gran escala, cometer los mismos errores una y otra vez constituye una negligencia criminal. Y todos los responsables, sin excepción, deben afrontar un castigo severo”, ha advertid en sus redes sociales el primer ministro, Sergii Koretskyi.

Además de en Kiev, en las últimas horas han sido golpeadas por los rusos las regiones de Odesa, Dnipro, Kyiv, Zaporiyia, Sumy, Jersón, Járkov, Mikolaiv, Donetsk y Cherníhiv. “Ucrania no puede ser dejada sola para encontrar soluciones para defenderse contra tales ataques, y agradezco a todos los que están ayudando con paquetes adicionales de apoyo y pasos de sanciones contra Rusia”, ha comentado Zelenski.

source

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *