El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) ha logrado una victoria histórica este domingo en las elecciones en el Estado de Sajonia-Anhalt. Los resultados, una vez escrutados el 95% de los votos, indican que ha conseguido un 44% de los votos y 39 escaños en el Parlamento regional, cuando la mayoría absoluta son 42. La formación democristiana, la CDU, del canciller Fiedrich Merz, se desploma y pasaría de 40 a 16 diputados. Su candidato, Sven Schulze, ha admitido que los resultados, que indican que han recibido la mitad de los votos que en las regionales de 2021, son un desastre para la formación y ya ha felicitado a su rival de AfD, Ulrich Siegmund, por su victoria.
AfD podría tener opciones de gobernar solo si el partido de la izquierda nacionalista BSW entra en el Parlamento. Y los últimos datos ofrecidos por las televisiones públicas, el domingo por la noche, confirmarían que sí lo lograría. BSW es la única formación que se ha desmarcado del cordón sanitario del resto de partidos contra la extrema derecha y se ha mostrado dispuesta a facilitar la investidura de Siegmund.
La formación radical, fundada en 2013, ha conseguido en estos años cuatro alcaldías de municipios menores. Su mayor logro ha sido ser la segunda fuerza más votada en las elecciones federales de 2025. También ganó en 2024 las elecciones regionales en el Estado de Turingia, pero no logró hacerse con el poder, ya que el CDU logró formar una coalición.
Las instituciones del Estado y los detractores del partido han advertido de que las propuestas de AfD, extremistas y racistas, son un peligro para el Estado de derecho y para Europa. Además, también planea como una amenaza latente el acercamiento de la formación a Rusia.
Para Siegmund y Alice Weidel, líder de AfD se acaba de lograr un “resultado histórico” y no solo para Sajonia-Anhalt. “Enviamos el mensaje de que lo que ha sucedido aquí sucederá en toda Alemania”, ha proclamado el candidato ganador rodeado de banderas alemanas en la sede electoral del partido en Magdeburgo.
Todo depende de BSW
AfD prácticamente duplica los votos respecto a 2021, exactamente los mismos que perdería la CDU en este Estado que tiene poco más de dos millones de habitantes.
El Partido Socialdemócrata (SPD), socio de la CDU en el Gobierno federal y en Sajonia-Anhalt, perdería solo un diputado y pasaría de nueve a ocho. La cúpula de la formación lo considera un éxito porque las encuestas preveían incluso que pudiera salir del Parlamento. El tercer miembro del Ejecutivo regional, los liberales del FDP, se han quedado, sin embargo, sin diputados. El otro partido que crece, aunque no como la formación de extrema derecha, son Los Verdes, que conseguirían ocho diputados, dos más que en las pasadas elecciones.
El resultado que surgirá de esta noche electoral lo puede determinar BSW. El partido liderado por Sahra Wagenknecht superaría por poco el 5% de los votos, el porcentaje mínimo para entrar en el Parlamento con cuatro diputados. BSW sufre una grave crisis interna después de que la mayoría de sus diputados en Turingia se hayan escindido esta semana del partido para crear una nueva fuerza que continúe en el Gobierno regional de coalición liderado por la CDU.
BSW se ha mostrado predispuesta a facilitar la investidura de Siegmund en caso de que AfD sea la lista más votada. “Con AfD nos entendemos en bastantes ámbitos”, ha comentado por su parte Claudia Wittig, candidata del partido en Sajonia-Anhalt, dispuesta a negociar la investidura si su formación entra en el Parlamento. “Sería antidemocrático, vista la mayoría que reciben, que no tengan la opción de gobernar”.
A falta de resultados definitivos, si AfD no obtiene la mayoría absoluta y BSW quedase finalmente fuera del parlamento, un escenario probable sería que una alianza del resto de partidos dé apoyo al candidato de la CDU, para revalidar su presidencia en Sajonia-Anhalt. El principal obstáculo para reelegir a Schulze es que CDU debe negociar con el partido Die Linke. Esta fuerza de izquierdas ha conseguido mantener su presencia en el parlamento con ocho escaños pero para la CDU es tan radical como AfD. Los democristianos subrayan que no quieren pactos de gobierno con ninguno de los dos, pero la realidad es que ya ha cooperado con Die Linke en otras regiones para frenar a AfD.
Repetir elecciones
Siegmund ha asegurado que su partido no tiene miedo a repetir elecciones en el caso de que ningún candidato pueda formar Gobierno. “En la situación de tener que repetir elecciones, conseguiríamos entre el 50% y el 55% de los votos”, ha dicho el líder de AfD en Sajonia-Anhalt en ZDF.
Weidel, la líder de AfD, ha afirmado en la televisión pública que si los democristianos mantienen en pie el cordón sanitario “y continúan pactando con la izquierda, nunca más volverán a ganar unas elecciones en Alemania”. Franziska Hoppermann, secretaria general de la CDU, ha replicado a Weidel que su partido “no pactará con extremistas, tampoco extremistas de derechas”.
Merz ha seguido la noche electoral en la sede del partido en Berlín. El canciller no ha participado en la campaña por la pésima popularidad que tiene en Sajonia-Anhalt incluso entre los votantes de la CDU, según han indicado las encuestas. Tampoco los líderes nacionales del SPD, socios de la CDU en el Gobierno federal, han estado presentes en la campaña.
La trascendencia de la jornada ha quedado patente con los datos de participación. A las cuatro de la tarde ya habían votado el 65% de los 1,6 millones de personas convocadas a las urnas, es decir, por encima del total que votó en las pasadas elecciones regionales, el 60,3%. La mayor participación en unos comicios regionales de Sajonia-Anhalt fue del 71,5%, en 1998, pero las estimaciones de ARD y ZDF indican que la participación podría haber llegado hasta el 80%.
El apoyo a AfD que arrojan los sondeos es también un récord. La CDU del canciller Helmut Kohl lo ostentaba hasta hoy, tras haber logrado en este land un 39% de apoyos, en 1990, el año de la reunificación alemana.
La jornada electoral ha discurrido sin incidentes reportados, con una enorme presencia policial desde el sábado en la capital del Estado, Magdeburgo. Fuerzas del orden procedentes de otras regiones de Alemania se han instalado también en la ciudad para evitar potenciales altercados. El sábado se celebró una manifestación de organizaciones contrarias a AfD que reunió a unas 15.000 personas, según los organizadores.
AfD ha llamado a sus seguidores a acudir a los colegios electorales para monitorizar el recuento de votos. En Alemania es posible que cualquier ciudadano identificado esté presente en el recuento. La extrema derecha ha puesto en duda en las últimas semanas el sistema electoral, dentro de su estrategia para cuestionar el sistema democrático.
“Hay que cambiar ahora o nunca, este país se va al traste”, opinaba Birgit, mujer de 67 años que ha votado a AfD en un colegio electoral de Magdeburgo. Tanto ella como su marido no quisieron que su apellido sea publicado. Ambos aseguran que votarían por la CSU, los socialcristianos bávaros, “pero como estos no se presentan en Sajonia-Anhalt, optamos por AfD”. Hay dos razones, según explican, para justificar su voto. La primera es que la sociedad es cada vez más pobre, según su punto de vista. “En la República Democrática Alemana (RDA) yo pude tener cinco hijos por la excelente red de asistencia del Estado, esto ahora es imposible”, valoraba Birgit, que fue profesora de guardería. Cuando se reunificó Alemania perdió el empleo y abrió un restaurante, hasta su jubilación.
