06 de junio de 2026 a la – 01:00
La salud constituye uno de los pilares fundamentales para el desarrollo económico y social. Una población saludable presenta mayores posibilidades de estudiar, trabajar y aumentar su productividad, factores que inciden directamente en el crecimiento económico y la generación de oportunidades. Sin embargo, el acceso a servicios médicos continúa siendo uno de los principales desafíos a nivel mundial. El Banco Mundial (BM) estima que alrededor de 4.500 millones de personas a escala global carecen de acceso a servicios de salud esenciales, mientras que numerosos sistemas sanitarios enfrentan escasez de personal, infraestructura insuficiente, aumento de la demanda y restricciones financieras.
Ante tal escenario, la inteligencia artificial (IA) comienza a posicionarse como una herramienta con potencial para ampliar la cobertura sanitaria y mejorar la eficiencia de los sistemas de salud.
El BM destaca que tecnologías como el triaje virtual, el diagnóstico a distancia y los sistemas de apoyo a la toma de decisiones clínicas permiten derivar a los pacientes al nivel de atención adecuado con mayor rapidez, reducir la saturación hospitalaria y fortalecer la atención primaria. Asimismo, resalta que estas soluciones pueden operar en dispositivos básicos, con conectividad limitada y en idiomas locales, características especialmente relevantes para economías emergentes.
La situación de Paraguay refleja desafíos que podrían beneficiarse de este tipo de innovaciones. Datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que en 2024 el 71,4% de la población no contaba con ningún tipo de seguro médico.
Aunque la proporción se redujo respecto al 72,7% observado en 2022, más de siete de cada diez paraguayos permanecen sin cobertura formal de salud. Por otra parte, la cobertura del Instituto de Previsión Social (IPS) aumentó de 19,8% en 2022 a 21% en 2024, mientras que otros seguros médicos (incluye: seguro individual, laboral, familiar, militar, policial y otro) se mantuvieron relativamente estables en torno al 7,6%.

Las diferencias entre zonas urbanas y rurales son aún más pronunciadas. En las áreas urbanas, el 26,1% de la población posee cobertura del IPS y el 10,1% cuenta con otro tipo de seguro. En contraste, en las zonas rurales apenas el 12,5% dispone de cobertura del IPS y solo el 3,6% tiene acceso a otro seguro médico. Como resultado, el 83,9% de la población rural carece de protección sanitaria formal, frente al 63,8% registrado en las ciudades.
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Las cifras evidencian que el acceso a la salud continúa siendo una de las principales brechas sociales del país. La menor disponibilidad de especialistas, centros de diagnóstico y servicios médicos complejos fuera de los grandes centros urbanos incrementa las dificultades de acceso para miles de personas. En este contexto, herramientas de telesalud asistidas por inteligencia artificial podrían facilitar consultas remotas, mejorar los procesos de derivación y apoyar la detección temprana de enfermedades sin necesidad de trasladar a los pacientes largas distancias.
El informe del Banco Mundial también destaca que la IA no busca reemplazar al personal sanitario, sino ampliar su capacidad de acción. Las herramientas de apoyo clínico pueden ayudar a médicos, enfermeros y agentes comunitarios a realizar diagnósticos más precisos, seleccionar tratamientos adecuados y reducir errores.
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Casos desarrollados en Brasil, India y Etiopía muestran aplicaciones concretas para monitorear pacientes en sus hogares, detectar embarazos de alto riesgo e identificar enfermedades como la tuberculosis en etapas tempranas.
Además del impacto sobre la atención médica, la expansión de estas tecnologías puede impulsar nuevas actividades económicas vinculadas a la salud digital. El BM señala que los sistemas sanitarios habilitados por IA requieren científicos de datos, desarrolladores de software, fabricantes de dispositivos médicos, proveedores logísticos y especialistas en infraestructura digital. Esto abre oportunidades laborales para jóvenes profesionales y trabajadores especializados en sectores de creciente demanda.
No obstante, la adopción de la inteligencia artificial también presenta desafíos importantes. La protección de datos personales, la ciberseguridad, la calidad de la conectividad y la capacitación de los profesionales de la salud serán factores determinantes para garantizar una implementación segura y efectiva. Asimismo, los marcos regulatorios deberán adaptarse para establecer criterios claros sobre validación clínica, transparencia y responsabilidad.
El Grupo Banco Mundial se fijó como meta brindar servicios de salud asequibles y de calidad a 1.500 millones de personas para 2030.
Para Paraguay, donde más del 70% de la población aún no posee cobertura médica y las brechas territoriales siguen siendo significativas, la incorporación responsable de nuevas tecnologías podría constituir una herramienta complementaria para ampliar el acceso a la atención sanitaria, fortalecer el capital humano y elevar la productividad de la economía.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
