19 de julio de 2026 a la – 16:39
El choque por la copa del mundo paraliza a las comunidades extranjeras en la capital paraguaya. Mientras los europeos copan la Casa de España con la ilusión de una nueva estrella, la marea albiceleste se aglomeró en un bar para alentar al campeón vigente.
El partido decisivo del Mundial 2026 se juega a miles de kilómetros, pero en Asunción la tensión y el fervor futbolístico se sienten a flor de piel. Las colectividades de España y Argentina radicadas en Paraguay convirtieron a la capital en un espejo de la fiesta del fútbol, y se aglomeraron en puntos estratégicos para alentar a sus selecciones hacia la copa.
Lea más: España vs. Argentina: La gran final del Mundial 2026 en vivo
Coinciden dos comunidades tan numerosas e integradas en Paraguay. Asimismo, las camisetas rojas y las celestes y blancas tiñeron los principales puntos de encuentro de la ciudad.
La “Furia” se hace sentir en la Casa de España
El punto de encuentro obligado para los fanáticos del equipo europeo fue la sede de la Casa de España en Paraguay. Familias enteras de inmigrantes y descendientes españoles llegaron luciendo las distintas equipaciones históricas de la selección ibérica.

El ambiente se tiñó de rojo y amarillo y los presentes siguen el compromiso minuto a minuto con una mezcla de nerviosismo y optimismo, fijos ante las pantallas del lugar.
Lea más: Trump llega a la final del Mundial: «Es difícil apostar contra Messi»
Marea albiceleste y pantalla gigante en el Paseo Los Árboles

Por el otro lado, la pasión rioplatense desbordó la convocatoria oficial. La Embajada de Argentina en Paraguay había lanzado una invitación abierta a toda la comunidad residente para alentar al vigente campeón del mundo.
El lugar elegido fue en el Paseo Los Árboles y los hinchas respondieron masivamente. El bar ubicado en la zona se llenó por completo con banderas, gorros, bombos y las camisetas tradicionales de la selección.
Lea más: De la clausura al medio tiempo: Seguí los shows musicales de la final del Mundial 2026
Varias pantallas fueron colocadas especialmente para la ocasión y los fanáticos gritan por cada pase, cada quite y cada aproximación de los dirigidos por Lionel Scaloni.

Con las cartas sobre la mesa y ambas sedes al borde del colapso emocional, Asunción vive su propia fiesta mundialista a la par del mundo entero.
