El Instituto de Previsión Social (IPS) negocia la reestructuración de aproximadamente G. 900.000 millones en deudas que vencen entre fines de julio y diciembre de 2026. La medida busca liberar recursos para la compra de medicamentos e insumos médicos, en medio de los reclamos por el desabastecimiento en las farmacias de la previsional. El proceso es impulsado por el asesor ad honorem del presidente del IPS, Isaías Fretes, Carlos Pereira.

Según explicó Pereira, la estrategia financiera pretende generar margen para atender las necesidades de la Gerencia de Abastecimiento y Logística sin dejar de cumplir con los compromisos asumidos. Precisó que las obligaciones corresponden a deudas de 2024 y 2025 cuyos vencimientos aún no se produjeron, por lo que sostuvo que la reestructuración constituye un mecanismo prudencial para reorganizar el calendario de pagos.

Cambios en las compras para evitar nuevas dificultades

Además de la negociación con el sector financiero, Pereira reconoció que el IPS debe corregir los procesos de adquisición de medicamentos. Señaló que existió un problema de planificación, ya que en algunos casos las compras no estuvieron alineadas con la disponibilidad presupuestaria. En ese sentido, afirmó que hubo un descontrol en el cuánto se compraba y no se reflejaba en la cantidad disponible que se tenía para enfrentar esa compra.

El asesor sostuvo que una reestructuración financiera no resolverá el problema si la institución mantiene los mismos mecanismos de compra. Por ello, insistió en que los cambios deben abarcar tanto la logística como los procedimientos que intervienen desde la solicitud de una adquisición hasta la emisión de las órdenes de compra.

Auditoría médica y deuda financiera del IPS

Como parte de las modificaciones propuestas, Pereira planteó incorporar auditorías médicas antes de concretar las compras. El objetivo es verificar que las cantidades solicitadas respondan a las necesidades reales de los servicios de salud y sean compatibles con la capacidad financiera del Fondo de Salud. Incluso ejemplificó que pedir 100 ampollas cuando solo se requieren 10 genera una fuga financiera innecesaria.

Pereira indicó que estos controles complementarían las auditorías administrativas y financieras ya existentes. También aseguró que servirán para reducir el riesgo de decisiones que no respondan a criterios técnicos. Aclaró, además, que las revisiones sobre adquisiciones anteriores continuarán realizándose de manera independiente.

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El asesor informó que el IPS mantiene una deuda aproximada de USD 1.262 millones con entidades financieras y proveedores de medicamentos e insumos médicos. Agregó que las negociaciones con los bancos ya comenzaron y que el objetivo es resolverlas durante esta semana para disponer de recursos que permitan avanzar con las compras previstas y mitigar el desabastecimiento que afecta a los asegurados.

Fuente: ABC Color


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