07 de noviembre de 2026 – 23:20

El entrenador de Olimpia, Pablo “Vitamina” Sánchez destacó el rendimiento individual y colectivo que dejó al Decano a un paso del bicampeonato, tras la victoria de su equipo en el “clásico más añejo” frente a Guaraní, resaltando las figuras de Gabriel Ávalos —autor de un doblete— y del arquero Gastón Olveira, clave tras contener un penal a Diego Fernández.

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El ejemplo de constancia de Gabriel Ávalos

Sobre el gran momento del delantero, quien atraviesa una racha intratable, el director técnico valoró su esfuerzo diario: “La verdad que vino a darnos una mano importante. Estamos muy contentos, muy contentos. Él está feliz y nosotros estamos felices de tenerlo y de su rendimiento personal. Los 9 viven, más allá de todo lo que les puedan dar al funcionamiento del equipo, viven del gol y esto le hace muy bien a él y ni hablar a nosotros. Así que muy, muy contentos por el presente de Gabi”.

Asimismo, el DT recordó los cuestionamientos previos y la capacidad de resiliencia del grupo ante los momentos difíciles de la temporada: “En la conferencia de prensa previa al Clásico, donde uno de los muchachos, me preguntaba por lo malo de los 9. Incluso yo hablé bien de Pablo Vegetti porque es el goleador del campeonato. Y sabíamos que esto iba a pasar en cualquier momento porque es un jugador de jerarquía, un jugador que tiene un buen equipo que lo respalda, un equipo sólido que durante este año se consolidó y demostró que tiene la capacidad de revertirse a la adversidad”.

Por último, el argentino valoró la fortaleza mental de la plantilla para sobreponerse a los golpes del año y quedar a un paso de la consagración: “No solamente como fue, por ejemplo, en el partido de hoy, sino al mal inicio del torneo, a la eliminación de la Copa Sudamericana, a la eliminación de la Copa Paraguay. Entonces, estamos cerquita ahí del bicampeonato. Felices por el presente de todos los muchachos y, obviamente, por el de Gabriel”.

La seguridad de Gastón Olveira bajo los tres palos

Otro de los puntos altos del compromiso fue la intervención providencial del guardameta uruguayo, cuya atajada desde los doce pasos evitó complicaciones mayores en un tramo caliente del encuentro. Ante la consulta de la prensa sobre cómo definir la actuación del portero, el estratega reflexionó sobre el peso específico de su figura en el esquema franjeado:

“La verdad, si era gol, el partido se ponía cuesta arriba en lo que faltaba, porque faltaba mucho. Pero había una sensación ahí en el banco de suplente, había una sensación de que se iba a ir… Primero, una sensación de injusticia con el penal. Nos quedó a nosotros la sensación de que despeja Fernando Cardozo y que después choca la cabeza con el pie”, valoró el entrenador argentino.

Finalmente, el estratega aclaró que no logró apreciar con total claridad la jugada de la pena máxima desde su perspectiva, aunque remarcó la plena confianza que existía en el arquero para neutralizar el remate: “Y quizás sea penal, no la vi yo. Yo no la vi, hablo de la sensación que le quedó al equipo. Y después estaba esa sensación de que lo iba a atajar, de que lo iba a atajar porque para coronar un año muy, muy bueno de Gastón Olveira, que ha sido fundamental también para lo que nos pasa hoy en el torneo, en la posición que tenemos.”

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