03 de junio de 2026 a la – 01:00
El Instituto de Previsión Social (IPS) administra una cartera de 776 inmuebles identificados por Cuenta Corriente Catastral, con un valor contable de G. 1,97 billones a los últimos datos de 2026. La magnitud de este patrimonio resulta considerable: equivale a casi tres veces el valor registrado en 2019, cuando los inmuebles estaban contabilizados en G. 766.034 millones. Sin embargo, el crecimiento del patrimonio inmobiliario no estuvo acompañado por una mejora significativa en su capacidad de generar ingresos. De hecho, el rendimiento anual de estos activos se mantiene persistentemente bajo y, en la práctica, representa uno de los puntos más cuestionables dentro de la estrategia de inversión de la previsional.
Los datos muestran que el valor contable de los inmuebles del Instituto de Previsión Social (IPS) pasó de G. 766.034 millones en 2019 a G. 1,97 billones en 2022, nivel que posteriormente se mantuvo prácticamente sin cambios hasta este año. Durante ese mismo periodo, la rentabilidad osciló entre 0,12% y 1,09%, con un promedio inferior al 1% anual. En otras palabras, por cada G. 100 invertidos en inmuebles, el IPS obtuvo menos de G. 1 de retorno al año.
La situación resulta aún más llamativa al considerar que instrumentos financieros conservadores disponibles en el mercado paraguayo ofrecen rendimientos varias veces superiores, sin necesidad de administrar cientos de propiedades dispersas en todo el país.
La distribución geográfica de los inmuebles, de acuerdo con los datos disponibles que pudieron sufrir cambios, también aporta elementos para el análisis. Asunción concentra 41 propiedades, seguida por Central con 28 y Boquerón con 14. Entre ambos departamentos reúnen casi el 45% de toda la cartera inmobiliaria.
Cordillera cuenta con 10 inmuebles y Alto Paraná con 9, mientras que otros departamentos presentan una presencia mucho más reducida. La concentración en zonas urbanas y económicamente dinámicas debería constituir una ventaja para la generación de ingresos por alquileres o aprovechamiento comercial.
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No obstante, los resultados financieros sugieren que el potencial de estos activos no está siendo plenamente explotado.

La evolución de la rentabilidad evidencia además una administración que no logra consolidar mejoras sostenidas, tal como se mencionaba. Tras registrar apenas 0,12% en 2019, el rendimiento aumentó a 0,86% en 2020, volvió a descender a 0,42% en 2021 y se mantuvo cerca de ese nivel en 2022 y 2023. Recién en 2024 alcanzó 1,09%, el mejor resultado de la serie, aunque posteriormente volvió a moderarse hasta 0,95% en 2026.
Estas fluctuaciones reflejan que el problema no es coyuntural sino estructural: aun en los mejores años, el rendimiento continúa siendo extremadamente bajo para un patrimonio de esta magnitud.
La principal interrogante es si tiene sentido mantener un volumen tan importante de recursos inmovilizados en activos que generan retornos tan reducidos. El IPS administra fondos que pertenecen a trabajadores y jubilados, por lo que cada decisión de inversión debería estar orientada a preservar y aumentar el valor de esos recursos. Cuando una cartera de casi G. 2 billones obtiene una rentabilidad inferior al 1%, surge inevitablemente el debate sobre la eficiencia en la utilización del patrimonio institucional.

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La propia previsional ha impulsado en distintos momentos concursos de arrendamiento con inversión y otros mecanismos para mejorar el aprovechamiento de sus propiedades, lo que evidencia que la institución reconoce la necesidad de elevar el rendimiento de estos activos; sin embargo, los resultados observados hasta ahora muestran avances limitados.
Más allá del valor patrimonial de los inmuebles, el desafío consiste en transformarlos en activos que aporten ingresos relevantes al sistema previsional. De lo contrario, la cartera inmobiliaria se encuentra como una reserva de valor estática: cuantiosa en términos contables, pero con una contribución marginal a la sostenibilidad financiera del Instituto de Previsión Social.
En un contexto en el que la eficiencia de la gestión previsional se encuentra bajo permanente escrutinio, la rentabilidad de estos 776 inmuebles seguirá siendo un indicador difícil de ignorar.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
