31 de julio de 2026 a la – 09:48
El histórico capitán del AC Milan y de la selección italiana falleció a los 66 años. Su único cruce oficial frente a un equipo paraguayo se dio en aquella recordada final en Tokio ante el Franjeado.
El mundo del fútbol despide a uno de los defensores más grandes de todos los tiempos. Franco Baresi, emblema absoluto del AC Milan y de la selección de Italia, falleció dejando un legado imborrable en la historia.
El nombre de Baresi estará por siempre ligado a una de las citas internacionales más importantes de la historia del fútbol paraguayo: la final de la Copa Intercontinental de 1990.
Aquel 9 de diciembre de 1990, en el Estadio Nacional de Tokio, Japón, Baresi cumplió ejerció como el capitán y líder indiscutible de la defensa del formidable AC Milan dirigido tácticamente por Arrigo Sacchi.
Aquella jornada, el conjunto rossonero se impuso por 3-0 ante Olimpia, gracias a los tantos de Giovanni Stroppa y un doblete de Frank Rijkaard.
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El Decano, dirigido por Luis Cubilla, formó con: Ever Hugo Almeida; Virginio Cáceres , Remigio Fernández, Mario César Ramírez y Silvio Suárez; Fermín Balbuena, Adolfo Jara Heyn, Jorge Guasch y Luis Alberto Monzón; Adriano Samaniego y Raúl Vicente Amarilla. Ingresaron Herib Chamas y Cristóbal Cubilla.

Por su parte, Arrigo Sacchi alineó a Giovanni Galli; Mauro Tassotti, Franco Baresi, Alessandro Costacurta y Paolo Maldini; Roberto Donadoni, Frank Rijkaard, Angelo Carbone y Giovanni Stroppa; Marco Van Basten y Ruud Gullit. Tuvieron minutos Filippo Galli y Gianluca Gaudenzi.
Aquel duelo, en tierras asiáticas, representó el único partido oficial que Baresi disputó en su carrera frente a un equipo paraguayo.

Sin cruce en selecciones
En el plano de selecciones, el legendario líbero nunca llegó a enfrentarse a la Albirroja. Durante su exitoso ciclo con la Azzurra (1982-1994), las selecciones absolutas de Italia y Paraguay no coincidieron en el calendario.
El historial general entre ambos países es sumamente acotado y se divide en cruces ajenos a la etapa activa de Baresi. El antecedente previo en el Mundial de Brasil 1950 (triunfo italiano por 2-0), el amistoso de 1998 (victoria europea por 3-1) y el recordado empate 1-1 en la fase de grupos del Mundial de Sudáfrica 2010.
