El Kure Luque Ára reunió ayer a unas 100.000 personas en la Ciclovía Valois Rivarola, en Luque, durante una jornada que combinó gastronomía, música y actividades culturales. Aunque la Policía Nacional destacó que el evento se desarrolló sin hechos de violencia de gravedad ni robos de vehículos, el hurto de celulares concentró la mayor cantidad de denuncias recibidas durante el operativo.

El dispositivo de seguridad estuvo a cargo de agentes de la Comisaría 3ª de Luque. El comisario Gustavo Paiva informó que el ingreso de asistentes se extendió hasta aproximadamente las 23:40 y luego se inició el despeje del predio para prevenir incidentes y reducir la contaminación sonora. Además de los celulares sustraídos, también se reportaron extravíos de personas.

Según el jefe policial, los robos de teléfonos fueron cometidos presuntamente por descuidistas, quienes aprovecharon las aglomeraciones para actuar sin ser advertidos. Creemos que estas personas aprovecharon la distracción de la gente durante el evento para cometer los hurtos, manifestó el uniformado.

Policía reportó personas extraviadas y dos detenidos

Durante el operativo también se registró el extravío de una adolescente de entre 14 y 15 años. Horas después fue localizada por los intervinientes y entregada nuevamente a su familia.

Asimismo, agentes realizaron tareas de búsqueda relacionadas con otra persona reportada como desaparecida días antes, aunque sin resultados positivos. En el despeje final del predio, dos personas fueron detenidas tras protagonizar una pelea y quedaron a disposición de la comisaría para los procedimientos correspondientes.

Una víctima relató cómo ocurrió el robo

Entre las denunciantes se encuentra Tamara Preda, quien aseguró que delincuentes le sustrajeron el teléfono mientras caminaba junto a su familia entre la multitud. Explicó que llevaba el aparato dentro de un bolsillo con cierre, pero desconocidos lograron abrirlo y retirar el dispositivo en pocos segundos.

Fue en menos de cinco pasos. Me abrieron el cierre, sacaron el teléfono y cuando me di cuenta ya estaba apagado, relató. La mujer expresó que su mayor preocupación no es el valor del equipo, sino la información almacenada y el eventual acceso a aplicaciones bancarias o datos personales. Consultado sobre versiones que apuntan al uso de menores para cometer estos hechos, el comisario Paiva evitó confirmar esa modalidad, aunque indicó que los delincuentes emplean distintas estrategias para distraer a las víctimas, incluso con la participación de personas en situación de calle.

Fuente: ABC Color


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