Pilsen celebra los 114 años de Cerro Porteño y la herencia de un sentimiento que pasa de generación en generación.

Bajo el concepto de que ser de Cerro es algo con lo que se nace, Pilsen homenajea al pueblo azulgrana con una campaña que celebra la pasión, la tradición y el amor por los colores que se transmiten de padres a hijos.
Hay cosas que no se enseñan con palabras, sino con el ejemplo. Sentimientos que pasan de una generación a otra y que se llevan toda la vida. En el fútbol paraguayo, ser de Cerro Porteño es uno de ellos.

En el marco de los 114 años del Club Cerro Porteño, Pilsen presenta una campaña que pone en el centro una de las características más especiales del pueblo azulgrana: un sentimiento que se hereda, que acompaña toda la vida y que se transmite de generación en generación.

A través de una historia cargada de emoción, la campaña retrata el vínculo entre un padre y su hijo, unidos por una pasión que va mucho más allá de los resultados y de los 90 minutos de un partido.

Porque ser de Cerro no se trata solamente de alentar desde la cancha, sino de compartir momentos, construir recuerdos y mantener viva una tradición familiar. Con esta iniciativa, Pilsen celebra a todos los hinchas que crecieron con los colores azulgranas y que hoy continúan transmitiendo ese mismo amor a quienes vienen detrás.

Un homenaje a las familias cerristas y a una pasión que se mantiene intacta con el paso del tiempo.

“Desde 1912 compartiendo la herencia más valiosa que existe” es el mensaje con el que Pilsen acompaña al pueblo azulgrana en este nuevo aniversario, reafirmando su conexión con las tradiciones, las historias y los sentimientos que forman parte de la identidad paraguaya.

Felices 114 años, pueblo azulgrana.Pilsen.
Orgullosamente paraguaya.
