22 de octubre de 2026 – 18:57

El río Paraguay continúa en repunte y El Niño comienza a generar preocupación entre las comunidades ribereñas y los sectores productivos del departamento de San Pedro.

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Durante la jornada de este jueves, el tiempo se presentó cambiante: las primeras horas estuvieron marcadas por una persistente llovizna; posteriormente, apareció el sol y, durante la tarde, el cielo volvió a cubrirse y se registraron fuertes vientos. Las condiciones provocaron cortes de energía eléctrica en varias comunidades debido a ramas que afectaron los tendidos y a la caída de postes en algunos sectores.

El panorama también es preocupante para los productores de ladrillos artesanales. El desborde del río Aguaraymí afecta a los oleros de Tacuatí, Nueva Germania, Santa Rosa del Aguaray y San Pedro de Ycuamandyyú, quienes sufren las consecuencias de la crecida y las dificultades para desarrollar sus actividades.

En tanto, el río Jejuí se mantiene con un nivel elevado y registra desbordes en la zona de San Pablo. En San Pedro de Ycuamandyyú, la situación mantiene en alerta a las familias ribereñas ante la posibilidad de que el agua siga avanzando.

El río Paraguay también continúa en ascenso. En Puerto Antequera, el nivel aumentó cuatro centímetros durante la jornada y alcanzó los 2,92 metros. Aunque la situación todavía no es considerada crítica, los pobladores de las zonas ribereñas observan con preocupación la evolución del río.

La crecida de algunos arroyos y cauces menores también repercute en la actividad pesquera. Mientras aumenta la actividad de los pescadores, el precio de algunas especies registra una disminución.

El pacú y el surubí, que anteriormente se comercializaban a un promedio de 60.000 guaraníes por kilogramo, actualmente se venden entre 40.000 y 45.000 guaraníes.

Caminos rurales y rutas en condiciones críticas

A las dificultades generadas por las lluvias y las crecidas se suma el deplorable estado de los caminos rurales en distintos puntos del departamento. Las precipitaciones agravan las condiciones de circulación, dificultan el traslado de productos y complican la conexión entre las comunidades.

Las rutas pavimentadas tampoco escapan a esta problemática. Tramos de las rutas PY08 y PY22 presentan un avanzado deterioro, mientras que las calles de San Pedro de Ycuamandyyú, capital departamental, también se encuentran en condiciones lamentables.

Preocupación ante efectos de El Niño

El escenario genera inquietud debido a la influencia del fenómeno climático de El Niño, que comienza a sentirse en el segundo departamento y podría agravar las inundaciones, los daños en la producción y los problemas de infraestructura.

La combinación de lluvias, riadas, caminos deteriorados y una limitada preparación para afrontar los efectos climáticos representa un desafío para las comunidades rurales, los oleros, los pescadores y las familias que viven en zonas ribereñas.

La evolución de las condiciones meteorológicas y de los niveles de los ríos será determinante para conocer el alcance de las afectaciones en los próximos días.

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