24 de octubre de 2026 – 19:20
Sportivo Trinidense derrotó 1-0 a Nacional en su visita al estadio Arsenio Erico, en Barrio Obrero, y trepó provisionalmente a la cima del torneo Clausura, a la espera de los demás encuentros de la fecha. Un gol de Junior Gamarra en los minutos finales selló la victoria del Triqui, que fortalece su candidatura a la lucha por el título.
La campaña de Sportivo Trinidense ya no es una coincidencia. Partido tras partido, el equipo de Santísima Trinidad demuestra que tiene argumentos para dar el golpe y convertirse en uno de los candidatos a conquistar la edición 2026 del torneo Clausura.
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Esta tarde derrotó por 1-0 a Nacional, otro equipo que sigue de cerca la cima, en un encuentro exigente que se definió sobre el final. El triunfo le permitió al Triqui plantar bandera en lo más alto de la clasificación, junto a Olimpia y Libertad, a la espera de los demás resultados.
El primer tiempo tuvo de todo y dejó en evidencia la alta exigencia que impusieron ambos equipos. El espectáculo estuvo a la altura de las expectativas y justificó la presencia de los aficionados en el coqueto estadio Arsenio Erico. Nacional generó tres ocasiones claras en los primeros minutos: dos remates de Sebastián Vargas y Fabrizio Jara se marcharon desviados, mientras que un disparo de Hugo Iván Valdez terminó en el pecho del experimentado arquero Víctor Samudio.
Trinidense respondió con salidas rápidas de contragolpe, con Luis Abreu y Tobías Morínigo como principales amenazas, acompañados por Clementino González. Los tres inquietaron a la defensa y al arquero Santiago Rojas, mientras el conjunto visitante acumulaba siete tiros de esquina que no consiguió capitalizar.
El 0-0 parcial no tuvo nada de aburrido. El partido se jugó de ida y vuelta, con intensidad, buen trato de pelota y ocasiones en ambas áreas. Tanto fue el ritmo que apenas se perdió un minuto en la primera mitad. No se podía esperar menos de dos equipos con entrenadores capaces y aspiraciones de protagonismo en el campeonato.
En la segunda parte, el desarrollo mantuvo la misma tónica, aunque las variantes terminaron favoreciendo a la visita. Trinidense encontró respuestas en la experiencia de Luis de la Cruz y Néstor Camacho, piezas que aportaron para sostener la intensidad y buscar el momento oportuno. La lluvia añadió dramatismo al tramo final y aceleró todavía más el ritmo del juego.
Cuando parecía que el partidazo se encaminaba hacia un empate, Nacional estuvo a punto de abrir el marcador. Volcado al ataque y con numerosos hombres en campo rival, encontró a Hugo Adrián Benítez por la banda, desde donde envió un centro al área que Rodrigo Melgarejo conectó de cabeza. La pelota se estrelló en el travesaño de Samudio y el rebote dio paso a una contra letal de Trinidense.
Néstor Camacho condujo la ofensiva y descargó hacia la izquierda del área para Tobías Morínigo, cuyo remate fue desviado por Santiago Rojas. El balón quedó suelto y Junior Gamarra apareció oportunamente para empujarlo al fondo de la red y desatar el festejo auriazul. Un gol agónico que premió la eficacia del Triqui y dejó con las manos vacías a un Nacional que también había hecho méritos para llevarse algo más.
Sportivo Trinidense se mete de lleno en la pelea. La regularidad, el trabajo colectivo y la capacidad para resolver partidos cerrados comienzan a reflejarse tanto en la cancha como en la tabla. Ya no se trata solamente de una buena campaña: el Triqui empieza a mostrar credenciales para discutir el título del Clausura.
