12 de septiembre de 2026 a la – 20:42
Sportivo Trinidense se reencontró con la victoria, al superar por 3-1 a Recoleta FC en el césped sintético de Independiente de Campo Grande. Si bien el trámite se presentaba disputado y sin un dominador claro, la expulsión de Dairon Mosquera representó el quiebre que la “Cruz Amarilla” supo capitalizar para hundir aún más a un golpeado Canario, que encadenó su sexta derrota consecutiva en el torneo.
El partido comenzó con un ritmo intenso y de ida y vuelta, con ambos equipos descartando planteamientos especulativos y buscando el gol desde el inicio. Recoleta FC asumió el protagonismo, impulsado quizás por su mayor familiaridad con el sintético de Independiente de Campo Grande, aunque esa dinámica inicial no se tradujo en intervenciones exigentes para los guardametas.
El cuadro “Canario” apostó por la profundidad a través de sus laterales, especialmente por la izquierda. Por esa vía se gestó la ocasión más clara del primer tiempo, cuando Dairon Mosquera envió un centro rasante al segundo palo que Wilfrido Báez no pudo conectar de manera insólita con el arco a su disposición.
Sobre el cierre de la etapa inicial, la visita respondió con una jugada a balón parado: un tiro libre esquinado de Armando Ruiz Díaz que sorprendió con dirección al arco y obligó a Nelson Ferreira a lucirse con una gran tapada en el ángulo superior derecho. El rebote le quedó a Tobías Morínigo, quien devolvió el balón al área para un cabezazo débil de Luis Abreu que controló el arquero local sin mayores contratiempos.
La última emoción del primer tiempo llegó con un penal polémico sancionado por el árbitro Mario Díaz de Vivar a favor de Sportivo Trinidense. Armando Ruiz Díaz se hizo cargo de la ejecución con un remate cruzado, pero Nelson Ferreira adivinó la intención y evitó la caída de su valla para mantener el empate sin goles al descanso.
En el complemento el encuentro mantuvo la misma intensidad, hasta que cerca de la hora de juego se produjo el punto de quiebre. Dairon Mosquera cortó con falta un avance de Tobías Morínigo, lo que le valió la segunda tarjeta amarilla y la consiguiente expulsión. Quedar con diez hombres supuso un duro golpe para el planteamiento del técnico Jorge González Frutos, ya que en un trámite tan equilibrado dar esa ventaja al rival inclinaba peligrosamente la balanza.
La sanción de la falta que derivó en la expulsión tuvo un efecto inmediato en el marcador a favor de Sportivo Trinidense. Del mismo tiro libre ejecutado en la zona medular, el cuadro auriazul cargó el balón al área y ganó en las alturas por medio de Clementino González. Su intervención en la zona caliente permitió que Axel Cañete asistiera con una precisa peinada a Tobías Morínigo, quien controló orientado para dejar en el camino a Juan Alexander Franco y sacar un zurdazo mordido pero efectivo que se coló junto al poste derecho de Nelson Ferreira.
En la recta final, José Arrúa mandó a la cancha a Néstor Camacho con la misión de administrar la ventaja. El experimentado delantero apenas necesitó un minuto en el terreno de juego para hacer gala de su jerarquía: condujo con gran serenidad un ataque de la “Cruz Amarilla” y habilitó por la banda derecha a Tomás Rayer. Este ganó la línea de fondo y devolvió el esférico con un preciso pase atrás para el propio Camacho, quien, a pesar de contar con un ángulo algo cerrado, abrió la cara interna de su botín zurdo para colocar la pelota en el ángulo superior derecho de Nelson Ferreira y rubricar así su gol número 149 en la Liga.
A pesar del golpe, Recoleta FC reaccionó y volvió a meterse en el encuentro gracias a una gran jugada colectiva. Todo comenzó con una precisa y larga asistencia de Alejandro Silva desde la mitad de la cancha, quien filtró un balón elevado para Paul Charpentier. El delantero picó a espaldas de los zagueros y, sin dejar caer la pelota, sacó un violento zurdazo de primera, cruzado y rasante, que se metió pegado al poste izquierdo de Víctor Samudio, cuya estirada resultó estéril ante la colocación del remate.
Sobre el cierre del encuentro, una falta de Héctor López sobre Néstor Camacho —sancionada como último recurso y que le costó la roja al jugador de Recoleta— le otorgó un tiro libre peligroso a Sportivo Trinidense. El propio Camacho le indicó la forma de ejecución a Armando Ruiz Díaz, quien sacó un impecable disparo por fuera de la barrera que venció la resistencia de Nelson Ferreira, espantando cualquier fantasma y sellando definitivamente la victoria de la “Cruz Amarilla”, que profundiza aún más la crisis del equipo “canario”.
